"ESTIGMAS'
Por Guillermo Daniel Rivelis
Desde el punto de vista social y de las relaciones humanas, un estigma es un atributo, una característica de una persona que es considerado por los "otros" como desagradable, impresionante, fea.
De tal manera, la persona portadora de esa característica es vilipendiada, despreciada, discriminada.
Ervin Goffman (1922-1982) gran psicólogo social, habla de tres clases de estigmas: 1) las abominaciones del cuerpo o deformidades físicas. 2) los defectos de carácter y 3) los estigmas vinculados a la raza, la nación, la religión.
Cuando una persona tiene un estigma (por ejemplo una enfermedad, una discapacidad mental que puede involucrar aspectos motores, suele suceder que no se lo considere (en la práctica no en las definiciones) un ser humano.
Se intenta, a veces, justificar los sentimientos negativos hacia la persona que posee ese atributo despreciado considerando que se trata de un "castigo" por lo que él o algún miembro de su familia han llevado a cabo.
Si la persona así tratada no tiene sanos y sólidos mecanismos de defensa es posible que se avergüence de si misma, que se desprecie a si misma atribuyendo verdad a lo que se dice de ella.
Este mecanismo de desprecio hacia una persona por motivos corporales, psíquicos o de pertenencia social es totalmente deshumanizante.
Los seres humanos debemos seguir avanzando (lo estamos haciendo demasiado lentamente) en el proceso de humanización.
Proceso de humanización que puede conducirnos a asumir las características propias de la especie humana en cuanto a capacidad de amplia comunicación, de respeto, de creatividad.
Actitudes discriminativas operan en contra de este proceso.
La posibilidad de establecer vínculos que no desprecien y que intenten incluir a todos los seres humanos, con sus diferencias en un universo de igualdad, de libertad y de paz indudablemente, favorece el acceso a las mejores cualidades de la especie humana.
