Un camino.
Recorrido con idas y vueltas.
Con alegrías y sinsabores.
Con rutinas.
Y con estupores.
Un camino muy limpio.
Con laberintos.
Y rectitud.
Un camino de honestidad.
De entrega.
De empatía.
Y sinceridad.
Una construcción difícil.
Un trabajo.
Con vocación.
Tratar de entender qué siente el otro.
Comprender el sufrir y el disfrutar.
Descansar en alerta.
Dormir con preocupación.
Festejar el bienestar.
Un camino cuyo fin indica el inicio de nuevas actividades, de nuevos aprendizajes, de nuevas construcciones, de nuevas y seguramente hermosas acciones.
Y en cuyo fin debería haber gratificaciones que no hay.
Un camino en cuyo fin se recoge el más maravilloso de los premios.
Porque se cosecha gratitud.

