Stella entra en la Historia

Carlos Riedel28 abril, 2012

La Intendente de Campana, Stella Maris Giroldi, es la primera Jefa Comunal en la historia del Partido y a una semana de conmemorar su primera asunción vaya aquí el homenaje en la pluma del Licenciado Oscar José Trujillo, al que nos sumamos.

El próximo sábado, Stella Maris Giroldi sumará al privilegio de ser la primera Intendente de Campana, la de ser tambien la segunda.

Esta mujer de pasión encendida y corazón simple, supo conquistar el corazón de los campanenses una vez más.

En 2007 debió vencer prejuicios de distinto tenor: desde los más cavernarios que suponían que una mujer no podía gobernar los destinos de una ciudad, hasta los que la descalificaban por su estampa de mujer simple, sin rebusques ni protocolos acartonados.

Ganó ajustadamente y debió demoler uno a uno esos prejuicios.

La vimos tomar decisiones que cambiaron la fisonomía de Campana, la vimos pelear ante los poderes provinciales y nacionales por recursos y obras, la vimos conducir un equipo de profesionales de la más variada procedencia profesional e ideológica.

Esa mujer simple pudo también demostrarnos a todos su capacidad de conducción política, preservar a la gestión municipal del costo de una injusta derrota electoral en 2009, y abrazar con decisión un proyecto nacional, porque no hay político sin política, ni ésta sin ideología.

Y la historia nos demuestra como un planazo que aquellos que se disfrazan de "no políticos" son lobos cubiertos de piel de cordero.

Stella gobernó con decisión y sin temor.

La vi amonestar con energía a empresarios por algun incumplimiento, reclamar celeridad en nuestro trabajo, detenerse en medio de un acto para preguntarle a un vecino por la salud de un familiar, o plantarse ante funcionarios de altísimo rango defendiendo los derechos de su ciudad.

Supo convertirse en prenda de unidad del justicialismo y conducir al Frente para la Victoria justamente, a la victoria.

Por supuesto que la muñeca política de un líder como Jorge Varela, nunca dejó de asistirla, pero como el propio Jorge siempre recuerda, Stella no es sólo su esposa. Es una militante con capital político propio y una historia que se remonta a su adolescencia.

Y a mí, a punto de doctorarme en historia política y después de haber leído kilómetros de libros y haber estudiado con profesores de renombre en Argentina y Europa, esta mujer de corazón grande me dio más lecciones que cualquier Universidad.

Me siento absolutamente agradecido de cada enseñanza que pude adquirir a su lado, gratificado por su amistad, orgulloso de haber sido testigo de un momento que está convirtiéndose en Historia, y honrado por la función que hoy me toca desempeñar. Fuerza Stella!

De: Oscar José Trujillo