En la noche del lunes 20 de noviembre, recibimos una llamada de la comisaría informando sobre un incendio estructural en una vivienda ubicada en la intersección de las calles 20 y 25. Inmediatamente, convocamos a nuestro personal para responder con la mayor celeridad posible. Lamentablemente, al llegar al lugar, algunos de nuestros compañeros fueron objeto de maltrato y agraviados de diversas formas.
Entendemos que las situaciones límite, como un incendio, generan estrés, nerviosismo y desesperación. Sin embargo, es imperativo subrayar que nada justifica la violencia, y no podemos tolerar que nuestro personal de Bomberos Voluntarios sea agredido e insultado.
En caso de volver a enfrentar una situación similar, nos veremos obligados a retirarnos del lugar priorizando nuestra seguridad, ya que en casa nos esperan.
Hemos presentado un descargo ante el comisario de Lima, solicitando que tome medidas apropiadas y trabaje para prevenir la repetición de estos incidentes. Nuestro cuerpo activo está debidamente capacitado para llevar a cabo diversas tareas, pero resulta difícil desempeñar nuestra labor si no se nos permite actuar en el lugar de la emergencia.
Es relevante destacar que trabajamos conforme a protocolos establecidos a nivel nacional e internacional. El cuartel de Bomberos Voluntarios de Lima es una institución de carácter voluntario, compuesta por personas que, además de ser bomberos, son vecinos y vecinas con vidas cotidianas, familias y responsabilidades. A pesar de ello, cuando surge una emergencia, dejamos todo para asistir a quienes lo necesitan, sin distinciones.
Solicitamos encarecidamente la colaboración de la comunidad en caso de emergencias o siniestros, pidiendo que permitan trabajar a los bomberos, despejando la zona y siguiendo las instrucciones de la policía y la DPU. Por nuestra parte, continuaremos trabajando, capacitándonos y respondiendo a cada emergencia, como lo hacemos día a día, incluso cuando la sirena no suena.
Cuerpo activo
Bomberos Voluntarios de Lima.

