El nombre de la ciudad y Partido de Zárate provienen del apellido de uno de los más antiguos propietarios de tierras en la zona que se estableció hacia fines del siglo XVII.
Gonzalo nació en Buenos Aires hacia 1650 (no en Paraguay, como refiere Botta). Su padre Cristóbal era oriundo de Córdoba y su madre, Lorenza de Abreu era porteña. Desconocemos cómo transcurrió su niñez pero, al parecer, no recibió mucha instrucción, ya que en diversos documentos declaró no saber firmar.
La familia se mantenía con los modestos ingresos del padre, que se desempeñaba como soldado del presidio, que funcionaba en el Fuerte de Buenos Aires, sede de los gobernadores y luego de los virreyes. Siendo muy joven, Gonzalo, siguió los pasos del padre, ingresando como soldado del mismo presidio, donde alcanzó el grado de alférez.
Años después, ya era oficial de una de las compañías de infantería de la guarnición de la ciudad de Buenos Aires, y más tarde, cumplió funciones en una de las compañías de a caballo para la vigilancia de las riberas del Paraná, con el propósito de avistar las embarcaciones de los contrabandistas.
Probablemente Gonzalo de Zárate haya participado de la toma de Colonia del Sacramento, en la Banda Oriental, por entonces, bastión del contrabando portugués. Entre los prisioneros portugueses figuraba un tal Manuel de Olivera, quien se convertiría en concuñado de suyo, cuando ambos contrajeron matrimonio con las hermanas Lucía y Ana de Sayás y se avecindarían en el Pago de la Pesquería (hoy Zárate).
Durante el siglo XVII a crianza de mulas fue un negocio floreciente en el área rioplatense. Los animales eran demandados en las regiones andinas y, en particular, en el Alto Perú, para realizar cargas. Gonzalo, estuvo entre quienes decidió probar fortuna criando aquellos animales. Para ello, compró en el Pago de Pesquería tres fracciones de estancia, entre 1689 y 1691, conformando una rinconada entre el Paraná de las Palmas y la Pesquería.
Se trataba de unas 5.500 hectáreas de tierras que fueron destinadas, en parte, a la crianza de mulares, en parte al cultivo de trigo. Asimismo, en los primeros años del siglo XVIII proveyó de ovejas a las barracas de la Compañía de Guinea, al menos, en dos ocasiones, para que sirvieran de alimento a los esclavos recién desembarcados en el puerto de Buenos Aires.
Poco a poco, el lugar fue siendo conocido como Rincón de Zárate, nombre histórico que logró imponerse en el tiempo.
Gonzalo falleció hacia 1711 y muchos de sus descendientes permanecieron en el lugar, mientras las tierras ancestrales se iban fragmentando como consecuencia de la partición hereditaria.
La formación de pequeñas propiedades rurales posibilitó que hacia finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX surgiera una pequeña aldea, próxima al Paraná de las Palmas, que luego se transformó en el pueblo y en la actual ciudad de Zárate.
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(*) Licenciado en Historia e Historiador. La historia compartida es un fragmento extraído de su libro Los que pasaron. Gentes en la historia de Zárate. Colección: Biografías, vol.1 Contacto: serrob2009@hotmail.com

