La pobreza golpea a la puerta

Carlos Riedel18 septiembre, 2022

Por Arturo Remedi...  En Campana hay productos que en 45 días aumentaron hasta un 87 %. Los salarios de algunos gremios de nuestra ciudad, por debajo de la línea de pobreza.

La escalada de precios, centralmente en alimentos y otros productos de la canasta básica, como tocador y limpieza, pulverizan los ingresos de los sectores populares y sumergen en la pobreza a cada vez más amplias capas de la población argentina.

En la Ciudad de Buenos Aires, aunque es una ciudad “cara “, la línea de la pobreza que el organismo oficial que la mide allí, la Dirección de Estadísticas porteña, la ubica en cerca de 120.000 $ para una familia tipo (pareja más 2 hijos en edad escolar), aunque no incluye el monto para pagar un alquiler.

Recordemos que el salario promedio de la economía argentina está en alrededor de 130.000 $.

Con una población de cerca del 40 % bajo la línea de pobreza según la medición del INDEC en el 2° semestre del 2021, y estimando que muy probablemente haya aumentado en el 1° semestre del 2022, la situación es más grave todavía.

Recordemos que el INDEC aún no ha difundido el índice del 2° semestre.

El 7 % de inflación informado por este organismo para el mes pasado de agosto no refleja el impacto en los consumos básicos de la población como alimentos y limpieza/ tocador.

Algunos datos de los aumentos en Campana

Un muestreo realizado para esta nota, en un supermercado perteneciente a una cadena nacional de primera línea, ubicado en el centro de nuestra ciudad, arroja datos alarmantes.

Entre el 27 de julio y el 14 de septiembre (unos 45 días) y en alrededor de 20 productos básicos relevados se verifico un aumento promedio de un poco más del 20 %.

Sin embargo, hay productos de verdulería que muestran aumentos exponenciales, como por ejemplo el tomate perita en un 87 % (1) de 239 $ a 449 $, la berenjena en un 80 % de 249 $ a 449 $, la papa negra en un 65 % de 90 $ a 149 $. En cambio, la banana “solo “aumentó un 4% de 219 $ a 229 $ y la zanahoria un 5 % de 189 $ a 199 $, pero la naranja económica de jugo subió un 43 %, de 69 $ a 99 $.

En el rubro lácteos, el yogurt bebible light primera marca sufrió un aumento del 58 % pasando de 152 $ a 241 $.

En el segmento almacén, por ejemplo, el arroz preparado, primera marca, se incrementó un 16 % de 226 $ a 263 $, las galletitas tostadas tipo integral, primera marca un 20 % de 220 $ a 266 $.

En carnes, el bife ancho paso de 950 $ por kilo a 1020 $ siendo el porcentaje de aumento del 7 %, el chorizo bombón de 739 $ por kilo a 840 $, 13 % de aumento.

En limpieza y tocador, el papel en rollo para cocina por 3 unidades, económico, aumentó un 14% de 191 $ a 219 $, el jabón de tocador también económico por 3 pastillas, un 14 % pasando de 140 $ a 160 $.

(1) Los porcentajes están presentados en números redondos

Los salarios en nuestra ciudad

Según datos aportados por dirigentes gremiales en algunos casos y en otros por trabajadores y trabajadoras de diferentes gremios el panorama salarial de Campana arroja los siguientes números.

Un trabajador metalúrgico que recién ingresa a Siderca cobra de bolsillo en el mes en curso 120.000 $, mientras que si tiene por ejemplo 8 años de antigüedad redondea los 140.000 $. El personal de mantenimiento de planta un poco más y llega a los 200.000 $.

Los trabajadores petroleros de Axion, bajo convenio, es decir sindicalizados rondan entre los 250.000 $ y los 300.000 $.

Los portuarios del gremio SOMU (Sindicato Obrero Marítimos Unidos) que están embarcados perciben un salario promedio de 350.000 $, un escalón más arriba que los de la automotriz Toyota del gremio Smata que promedian los 225.000 $.

En cambio, entre los y las trabajadores del gremio de Comercio hay salarios de entre 70.000 $ y 90.000 $.

En el gremio docente los salarios rondan entre los 125.000$ y los 150.000 $ dependiendo de varios factores, entre ellos de la antigüedad.

Por su parte les trabajadores Municipales de Campana solo tienen un mínimo de 45.000 $ más un 10 % más.

Por lo tanto, se ven casos de trabajadores formales, sindicalizados, y en blanco que o están debajo de la línea de pobreza o en el límite.

Y esta tendencia se profundiza a la luz de la inflación y el atraso salarial.