Así lo afirmó el Ministro de Planificación en el debate en el Senado sobre el proyecto de expropiación de YPF el lunes pasado.
El Ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, participó el lunes 16 de abril del plenario de comisiones en la Cámara Alta donde se debatió el proyecto de ley para la expropiación del 51% del paquete accionario de YPF.
En su exposición el funcionario destacó: “Tenemos reservas importantísimas, las terceras del mundo en materia de reservas de gas no convencional”.
El informe “Recursos de gas proveniente de esquistos (shale gas): una valoración inicial de 14 regiones fuera de EE.UU.”, respalda la consideración del Ministro.
Publicado por el Departamento de Energía estadounidense (DOE), muestra que la Argentina cuenta con 774 trillones de m3 de recursos “técnicamente recuperables” de shale gas y se ubica en el tercer lugar en el mundo, detrás de China y EE.UU, países con importantes recursos anunciados.
Estas fuentes estarían distribuidas en la formación Vaca Muerta (Neuquén) y otras cuencas hidrocarburíferas ubicadas en Chaco, el Golfo San Jorge y en la Zona Austral-Magallanes.
El estudio, que fue elaborado en base a una recopilación de estudios geológicos de 32 países, destaca que la Argentina se ubica en el grupo de “aquellos países donde los recursos de gas de esquisto estimados es grande (por encima de 200 trillones de m3) y ya existe una importante infraestructura de producción de gas natural para uso interno o para exportación”.
Aunque admite que dependerá de la tecnología, la capacidad de cada país para producir esos recursos en reservas de producción.
Según Eduardo Barreiro, consultor en temas de energía y director de la SPE argentina, este tipo de recursos no convencionales plantea desafíos en tres ejes: capital e inversión, tecnología y tiempo.
En primer lugar, el especialista estimó que “se necesita una inversión de 1000 a 1500 millones de dólares por año por un período de 5 años para desarrollar la explotación del gas y petróleo no convencional” y agregó que es necesaria la construcción de una nueva refinería “fuelera” grande, sumada a las ocho más importantes que YPF, Shell, Esso, Petrobas y Refinor poseen en el país.
En cuanto al segundo punto, Barreiro comentó que los países sudamericanos no disponen de la tecnología necesaria, sobre todo equipos de perforación sofisticados y herramientas de perforación direccional, lo que implicará un costo alto en estos servicios.
Y concluyó: “La factibilidad económica de la producción de gas no convencional necesita de tiempo, estimado en un lustro, para explorar, estudiar y perforar. Mientras tanto, hay otras posibilidades para aumentar las fuentes no convencionales, como explotar los pozos sin fil, que al tratarse de zonas no explotadas cercanas a los pozos en producción se pueden poner en funcionamiento con mayor rapidez.”

