La soberbia desarmada

Carlos Riedel18 diciembre, 2012

Cuenta Pablo Giussani; en su libro Montoneros la soberbia armada; un chiste que era muy común escucharlo en los años 70. “Se encontraba la cúpula montonera a punto de ser fusilada por la Triple A, es entonces cuando Firmenich, con el objetivo de levantarles el ánimo a sus compañeros de infortunio, dice: Vieron cumpas, esta es otra táctica genial del viejo- refiriéndose a Perón -”.

Este relato que cuenta Giussani en su libro- uno de los mejores ensayos sobre los años de plomo- pone en evidencia más allá de la broma, la paradójica situación de microclima y soberbia en la que vivían inmersos los líderes montoneros y gran parte de su militancia.

Hoy el Kirchnerismo repite la historia de soberbia-desarmada esta vez-pero en el gobierno de la nación. Construye un relato único donde no permite disidencias y obstáculos, ignorando la derrota y haciendo de la victoria una épica memorable.

Construye su propio relato, su propia historia y hasta su propia película y en tecnicolor. El Kirchenrismo es un relato con mito incluido y utopías que según este propio relato se están llevando a cabo ahora mismo.

Para construir este mito viviente  aquí y ahora, necesita inventarse su propia realidad. Por ejemplo su propio “movimiento obrero”, con una CTA- la de Yaski y Baradel- que hacen de cortesanos y aplaudidores oficiales y una CGT, la peor de todas, no solo representante de la más execrable de la burocracia sindical, sino además perteneciente a la casta de sindicalistas empresarios que fueron en algunos casos funcionales a la dictadura y todos al menemismo, que paradójicamente este gobierno denosta, o dice hacerlo.

Este relato épico, necesita de la construcción de su propia historia, donde la construcción de un enemigo, o varios, es un elemento indispensable.

En ese sentido va la pelea mediática con Clarín, seguramente  el otrora “gran diario argentino” tenga puntos negros en su historias que merezcan esta pelea; pero suena despareja o casi injusta cuando este gobierno construye medios monopólicos levantados con dineros públicos, se asocia con otros de igual o peor pasado oscuro que Clarín y desde los medios oficiales ejerce una dictadura del discurso único y de obscena propaganda partidaria.

El gobierno ha construido en 8 años de gestión, de Néstor y Cristina su propio microclima donde conviven organismos de derechos humanos cooptados, periodistas y políticos reciclados, sindicalistas besamanos , quiere construir su propia FUBA ya que La Campora no se banca haber perdido por escandalo en casi todas las universidades del país. Es decir un país donde el que no sea K es considerado  un enemigo público catalogado de anti patria o golpista oligarca, hijo de magneto.

La realización de este relato único, lamentablemente proviene de ciertas falsedades, los Kirchner no tienen ese pasado heroico que muestra su propia película.

Durante la dictadura tuvieron un cálido exilio en el frío del sur, donde se hicieron millonarios a costa de la 1050, no se les conoce una lucha contra la dictadura, los prestigiosos abogados Kirchner nunca presentaron un habeas corpus contra los compañeros detenido desaparecidos. Ni siquiera ya en democracia y en el gobierno realizaban actos por los derechos humanos y fueron en un comienzo aliado fervorosos del menemismo.

El Kirchnerismo, esto es justo decirlo, ha adaptado el discurso a una lógica del momento histórico que vive Latinoamérica, ha tenido la inteligencia de hacerlo, y de ese modo ha ganado la voluntad de algunos sectores nobles de la sociedad, debido a gestos y acciones que fueron positivas en un principio. Pero ha crecido también ante el desierto de ideas que nos agobian en nuestro país, ante discursos que como decía Alfonsín al hablar del peronismo no se oponen por lo malo que tengan sino por lo bueno.

Pero el Kirchnerismo ha crecido además gracias a una gran mentira que se han construido sobre si mismo. Pero como decía mi abuela las mentiras tienen patas cortas y no hay mal que dure cien años.