Todos los años se recuerda en el continente una fecha tan importante como también nefasta. Día de la Raza es el nombre que recibe en la mayoría de los países hispanoamericanos, la fiesta del 12 de octubre en conmemoración del avistamiento de tierra por el marinero Rodrigo de Triana en 1492, luego de haber navegado más de dos meses al mando de Cristóbal Colón a lo que posteriormente se denominaría América.
Desde Guadalajara. México para Enlace Crítico
Mucho se ha escrito acerca de este capítulo de la historia universal. Innumerables son los textos, manuales y libros que publicaron las "grandezas y genialidades" de los descubridores españoles en estas tierras nuevas. Nada es nuevo con respecto al cuento fabuloso que nos contaron en la escuela cuando eramos niños, pero la realidad dista mucho de ser literal.
La historia de nuestros pueblos es la historia de las matanzas y del genocidio. Y también es un doloroso recordatorio de que la opresión jamás se terminó.
Desde el inicio de los tiempos, la bota española oprimió a nuestra tierra con el argumento de "educar, cristianizar y evolucionar" a nuestros pueblos. Pero ese "desarrollo", no sólo trajo consigo enfermedades nuevas, violencia y armas de fuego, sino también dependencia económica y saqueo sistemático.
Al decir del genial Eduardo Galeano: "El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar (“que deprendan fablar”). Cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado retardado mental (“mentally retarded”) porque no hablaba correctamente la lengua castellana. Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua, la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que tiene más de dos mil años de antigüedad".
Se dice que el ser humano es un animal de costumbre. Y por costumbre nos conformamos con lo que oímos con lo que vemos y con lo que nos enseñaron mintiendo. Aprendimos que Cristóbal Colón y sus marinos fueron grandes y nobles caballeros de bien, aventureros románticos que dieron al mundo una nueva luz de tierras fértiles y gente simpática que vestían con taparrabos.
En realidad, las tripulaciones de las carabelas no eran señores nobles ni navegantes con vocación. Tampoco venían en las bodegas sacerdotes bondadosos y curas dispuestos a brindar en paz la luz del evangelio.
Cuando La Pinta, La Niña y la Santa María zarparon del puerto de Palos, las tripulaciones de esos navíos habían sido reclutadas de las tabernas de borrachos y las fondas de mala muerte de todo el sur de España, de las cárceles de Vigo y de los ejércitos privados de los señores feudales de Almería, de los brutos mercenarios británicos de Gibraltar y de los cazafortunas sedientos de riquezas.
"Tres años después del descubrimiento, Cristóbal Colón dirigió en persona la campaña militar contra los indígenas de la Dominicana. Un puñado de Caballeros, doscientos soldados de infantería y unos cuantos perros especialmente adiestrados para el ataque diezmaron a a los indios. Mas de quinientos, eviados a España, fueron vendidos como esclavos en Sevilla y murieron miserablemente" (Henri Lorin, El trabajo en America después de Colón).
Durante todos los años y siglos posteriores a la colonización de nuestras comarcas del mundo, hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez. Pareciera que no queremos darnos cuenta, ni despertar a una realidad que sigue destruyendo a nuestros pueblos y por ende también a nosotros.
El gran problema de América Latina siempre ha sido y sigue siendo la sumisión. Sometidos nacimos como continente y sometidos seguimos viviendo bajo el yugo de una oligarquía extranjera que sigue desangrando la yugular de la región, igual que el pescuezo del venado cuando se desgarra en la feroz mordida de una pantera.
Tan sometidos vivimos, que seguimos festejando el 12 de octubre como "el día de la liberación de la ignorancia"... Liberacion??????
Nuestros pueblos siguen oprimidos y mueren de hambre y de abandono ante los ojos indiferentes del mundo, un mundo indolente y frío, sin más intereses que robar riquezas naturales y destruir culturas ancestrales. Vivimos dependiendo de las migajas de las "potencias" hegemónicas. Hasta adoptamos, sin darnos cuenta, sus modos de vida y sus estilos en el vestir.
En su encíclica POPULORUM PROGRESSIO (EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS), de 1967, el Papa Pablo VI decía: "Los pueblos hambrientos interpelan hoy con acento dramático a los pueblos opulentos...El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre por igual"...
La realidad golpea la puerta todos los días Sólo basta con salir un poco a las esquinas o ver mas allá de las luces de una avenida para darse cuenta. Es tiempo de despertarnos y comenzar a pensar y accionar. Permítanme hacerlo en mayúscula...
NUESTROS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA, SUPIERON SOPORTAR LAS MAS DIVERSAS OPRESIONES Y ATROCIDADES QUE EL MUNDO HAYA VISTO JAMÁS, Y ESAS HISTORIAS, ESCONDIDAS, OLVIDADAS, CALLADAS, SIEMPRE HAN HABITADO LOS BAJOS FONDOS DE LAS BELLAS LETRAS O EL SUBMUNDO DE LA LITERATURA CONTEMPORÁNEA, BASTARDEADA POR HABLAR DE POBRES, DE NEGROS Y DE INDIOS.
ES TIEMPO DE CAMBIAR LA HISTORIA.
EN NUESTRAS MANOS Y EN NUESTRO PENSAMIENTO ESTA LA LLAVE PARA ABRIR LA REALIDAD Y DAR A CONOCER ESTAS VERDADES.
DESPUÉS DE HABER VISTO TANTOS LUGARES, CHARLADO CON TANTA GENTE Y DE HABER PATEADO TANTO MUNDO, SIENTO UN COMPROMISO CON LA REALIDAD DE LA LUCHA SOCIAL QUE ME RODEA. UNA LUCHA VERDADERA, ANÓNIMA, DIFÍCIL, A VECES PELIGROSA, PERO UN RECLAMO JUSTO Y LEGÍTIMO, QUE UNE A TODOS LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA EN UN CLAMOR POPULAR SIN PROSELITISMOS NI BANDERAS POLÍTICAS.
EN LOS CAMPOS Y Y EN LOS PUEBLOS HABITA LA REALIDAD. NO DEBEMOS MIRAR HACIA OTRO LADO.
HACE ALGUNOS AÑOS, UN GRAN LUCHADOR MEXICANO LLAMADO RAFAEL GUILLÉN VICENTE, MAS CONOCIDO POR SU PSEUDÓNIMO DE "SUBCOMANDANTE MARCOS", TOMÓ UN TEXTO DEL REVOLUCIONARIO EMILIANO ZAPATA DONDE EXPRESABA MEDIANTE UN MANIFIESTO LAS BASES PARA LA UNIDAD Y EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS DEL SUR.
FUÉ UN VISIONARIO Y POR SOBRE TODO UN GRAN HOMBRE DE ACCIÓN SOLIDARIA CON LOS CAMPESINOS Y LOS INDÍGENAS LACANDONES.
EL DECÍA:
"NUESTRA LUCHA DEBE SER POR UN TRABAJO JUSTO Y DIGNO. NUESTRA LUCHA DEBE SER POR LA VIDA Y POR LA EDUCACIÓN IGUALITARIA.
NUESTRA LUCHA DEBE SER POR LA JUSTICIA, Y DEBEMOS RECHAZAR EL MAL GOBIERNO QUE APOYA A LADRONES Y ASESINOS.
DEBEMOS CREAR NOSOTROS MISMOS LAS BASES DE LOS DERECHOS HUMANOS VERDADEROS E IGUALITARIOS.
TECHO, TIERRA, TRABAJO, SALUD, PAZ, EDUCACIÓN, INDEPENDENCIA, DEMOCRACIA, LIBERTAD; ESTAS FUERON LAS DEMANDAS EN LA LARGA NOCHE DE LOS 500 AÑOS. ESTAS SON HOY NUESTRAS EXIGENCIAS".
LA VIDA ME TRAJO HASTA MÉXICO POR AHORA VIVO EN ESTAS BELLAS TIERRAS AZTECAS. DESPUÉS, QUIEN SABE DONDE, PERO SIENTO QUE TENGO UN COMPROMISO CON LO QUE VEO Y CON LO QUE SIENTO. AMÉRICA LATINA NECESITA QUE SE LA PIENSE Y REFLEXIONE.
OJALÁ PODAMOS DARNOS CUENTA DE TODAS LAS ATROCIDADES DE LAS QUE FUIMOS Y SOMOS OBJETO, Y DE AQUÍ EN ADELANTE PENSEMOS SI EN VERDAD QUEREMOS FESTEJAR UN DIA COMO HOY...
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