Entre la madrugada del domingo 3 y el lunes 4 de diciembre podrá verse en el cielo la mayor luna de 2017. La primera y última del año. A pesar de que será difícil apreciarlo a simple vista, aquellos que tengan el privilegio de un cielo despejado podrán comprobar que estará más grande y brillante que normalmente.
¿De qué se trata? El fenómeno se produce cuando hay una Luna llena y el satélite terrestre atraviesa el punto de su órbita más cercano. La órbita de la luna es elíptica, por eso hay momentos en que está más o menos cerca del planeta y puede aumentar su brillo hasta en un 30% (apogeo y perigeo). En esta oportunidad en particular, la Luna podrá verse un 14% más grande que su tamaño y se acercará 357.495 kilómetros a la Tierra (unos 26.000 menos de lo habitual) además de que coincidirá con el periodo de Luna nueva o Luna llena.
Es difícil distinguir a simple vista los pequeños cambios de tamaño cuando la Luna está alta en medio de la inmensidad del cielo nocturno. Pero, según las indicaciones de la NASA, las primeras horas de la mañana o después de la puesta del sol y se encuentra suspendida en el horizonte se puede ver con mayor claridad. En algunos lugares, gracias a ese efecto conocido como "ilusión lunar" la apreciación del tamaño se distorsiona aún más.
Esta noche se inicia lo que será una trilogía de superlunas que se situarán en el perigeo, el punto de la órbita lunar más cercano a la Tierra. La primera de las tres superlunas es la de esta noche y a ella le seguirán la del 1 de enero y del 31 de enero de 2018.
Según los expertos la del 31 de enero será aún más especial ya que contará con un eclipse lunar total que se verá completamente desde el oeste de América del Norte a través del Pacífico hasta el este de Asia. Además, en algunas zonas concretas se podrá observar como la luna perderá su tono característico y adquirirá, aunque con menos brillo, un tono rojizo debido a la forma en la que la atmósfera dobla la luz.
Para verlas, los astrónomos aconsejan buscar un lugar alejado de las grandes ciudades, para evitar que la capa de contaminación de las áreas urbanas eclipse el fenómeno. Además, pueden verse tanto a simple vista como con aparatos especiales y se recomienda, para verla en su máximo esplendor, observarla cuando aparece en el horizonte.

