Barbarie y Cultura

Carlos Riedel10 septiembre, 2012

Barbarie y cultura, parecen dos conceptos antagónicos pero en realidad están tan enraizados que terminan siendo complementarios. Voy a dar algunos antecedentes mínimos para poder llegar a nuestra actualidad donde los bárbaros piden justicia y demonizan la delincuencia juvenil y salen a pedir a gritos cárcel para los menores.

Por Jorge Collado

En la España precolombina, las grandes luchas religiosas llevaron a la matanzas de musulmanes y judíos o en todo caso a la conversión de estos al catolicismo, simplemente porque el estado era católico y la oficialidad en su búsqueda de la pureza religiosa no dudo en matar con la espada y la cruz a quien no aceptara la conversión, así surgieron los “marranos” que son tantos como apellidos hay que hacen referencia a lugares geográficos, por ejemplo los apellidos como Campos, Del Campo, Ríos, del Río, Cuevas, Llanos, Collado, Castillo, Castilla, Segovia, Segoviano, Del prado, etc.

Son familias que anteriormente eran judías o musulmanas conversos al catolicismo por presión del estado y con cambio de su identidad ya que renuncian a sus ancestros y su historia para ahora ser puros y bautizados por el bien.

Una de las armas de la barbarie cristiana ha sido la utilización de Satán.

Bajo esta figura, hay que ver al separador, al rebelde, al negador, al enemigo mortal de Dios y de los humanos. Aquel que no está de acuerdo, que no quiere renunciar a su diferencia ha de estar por fuerza poseído por Satán.Es con tal maquinaria argumentativa delirante que el cristianismo ha ejercido su barbarie.

Por supuesto, no ha gozado de la exclusividad del arma Satánica. Hoy se ve como Satán regresa más virulento que nunca en el discurso de los que quieren demonizar al que se resiste a vivir en la miseria, al que no quiere se hacinado en asentamientos, al que no tiene derecho a la salud, a las cloacas, al trabajo en blanco, es decir al negro de mierda, al discriminado, al bolita, paragua, chilote o peruca.

Finalmente la espada y la cruz cruzó el océano y en nuestras tierras americanas destruyo las culturas originarias y asesinó a 50.000.000 de personas porque no eran los iluminados de ese, su dios.

Los herederos de ese poder en Argentina como en otros pueblos de nuestra América iniciaron sus campañas al desierto o al oeste y asesinaron a cuanto indio poseedor de tierras existiera con su afán siempre oculto que no era la conversión sino que era el afán por el oro, por la riqueza y por la tierra.

Esas tierras fueron repartidas entre las familias patricias a cambio de orejas de indios, cuantos más orejas traían más hectáreas recibían. Así surgen los grandes terratenientes actuales agrupados en la sociedad rural, de ahí son los Martínez de Hoz, los Bullrich, los Anchorena, los Ledesma, etc

De la misma forma y con los mismos fines se pueden analizar todos los imperios, desde el Gengis Kan, el griego, el romano, el español, el inglés o el americano. Se puede pensar desde esta lógica al Stalinismo tanto como el Nazismo. La ambición por el poder y el dinero enmascarada en la pureza de la existencia de una raza superior. Somos mejores que ellos y tenemos más derecho a la posesión de la riqueza.

Entonces los que sostienen una cultura establecida son los que ejercen la barbarie.

Digo esto pensando que el primero que tira la piedra es el responsable de la discusión, son 200 años de argentinidad y 200 años donde un grupo que suele estar en el poder o intenta derrocar gobiernos populares, vine sembrando desigualdades.

La violencia es la expresión en la acción de la impotencia. Los pueblos hambreados y explotados siempre encontraran la forma de mostrar su desencanto, la violencia o la tan mentada inseguridad es el síntoma de una sociedad desigual, si no podemos pensar esto, si pedimos mas policía, mas cárcel, mas represión y la punibilidad de los menores, estamos encarando muy mal el problema.

Esto se resuelve con asignación universal por hijo, más fuentes de trabajo, mayor educación, inclusión como un camino hacia la igualdad, equidad en la distribución del ingreso per capita, nacionalización del capital especulativo y sobre todo que el que más tiene más aporta.

Hoy, aquí en nuestra sociedad se instala la pregunta si los chicos de 16 y 17 años pueden votar.

No recuerdo ningun debate cuando en la argentina un gobierno militar bajó la edad para la instrucción militar de 20 a 18 años, con la intención de preparar más chicos para una guerra que deseaban hacer.

Insisto en lo que vengo sosteniendo, el espíritu crítico es propio de la adolescencia por lo tanto habrá muchos interesados de esa edad en la participación política. Para aquellos que creen que es una jugada del gobierno para arriar jóvenes a sus urnas, los invito a pensar que el pensamiento crítico nace de la oposición a lo establecido y a lo institucionalizado, así que este cordero no es tan fácil de arriar.

El joven no tiene precio ideológico, no es fácil comprarlo o que renuncie  a sus intereses en pos del interés del poder.

Pero, de la mano del derecho al voto aparecieron los bárbaros que quieren sangre y rejas y cárceles y más policías y la baja de la edad de punibilidad.

Se escucha si tienen edad para votar tienen edad para que todo el rigor de la ley caiga sobre ellos.

Los adolescentes son dueños del espíritu crítico, son dueños de la rebeldía y el poder de los adultos les quiere imponer sus reglas con la espada y con la cruz.

Pienso en la película “The Wall”. Los barbaros salen a cazar a Satán. Este Satán viste como un chicos de cualquiera de nuestros barrios humildes, no se parece mucho a Mauricio, ni a Tinelli, no es hijo de uno que tiene tierras y propiedades, sus padres no son profesionales reconocidos, son los katangos que viven del otro lado de la vía del Mitre y el kirchenerismo está empeñados en darle voz y voto.

Los bárbaros quieren sangre y los defensores de las ideas progresistas, los defensores de las garantías civiles, los defensores de la cultura salimos a decir lo nuestro. Pero sepamos que los bárbaros siempre están agazapados  esperando que fluya la sangre de los chivos expiatorios de esta sociedad que siempre serán los katangos, los negros de mierda, bueno sepan que acá tienen uno que accedió a la formación universitaria y no se olvidó de donde viene.

2 comments

  • Carlos Riedel

    10 septiembre, 2012 at 11:34 pm

    El autor de esta nota es columnista de la Página osea fue escrita para EC

  • Federico Johansen

    10 septiembre, 2012 at 7:03 pm

    Muy bueno, podrian dar el link de la pag donde se publico esta nota originalmente, es decir, la fuente? o enviarlo a mi mail.. saludos

Comments are closed.