
Como todos los años cada fines de febrero, principios de marzo los docentes nos convertimos en el peor mal que tiene este país.
Somos malos educadores, tomamos muchas licencias, trabajamos pocas horas, nos vinculan a espacios políticos opositores a los gobiernos de turno, nos acusan de tomar de rehenes a nuestros alumnos, y un sinfín de diversas y absurdas acusaciones.
Lo cierto es que nuestros reclamos los planteamos durante buena parte del año y este año en particular desde mediados de 2016, según los acuerdos paritarios que indicaban abrir nuevamente la mesa de negociación salarial a mediados de año, cosa que fue incumplida por el gobierno provincial y nos llevó a realizar medidas de fuerza en el segundo semestre del año pasado, desde entonces vemos la necesidad de resolver cuestiones paritarias para evitar llegar a febrero con reclamos ni siquiera tomados en cuenta por el gobierno.
Sin embargo este 2017 nos encuentra no solo en una situación de conflicto con un inminente no inicio de clases, sino además frente a un gobierno que viene tomando el tema muy agresivamente, no solo desde lo discursivo.
Un gobierno que no escuchó reclamo alguno y redobló la apuesta, incumpliendo la ley al poner fin a las paritarias nacionales. El derecho adquirido de discutir nuestro salario no es propiedad de ningún gobierno por lo que pedimos reapertura urgente de las paritarias nacionales, en este sentido la Ctera, a nivel nacional se encuentra a la cabeza de este problema en representación de los docentes a nivel nacional.
En la provincia de Buenos Aires, la discusión tomo características dramáticas y muy preocupantes. Por un lado una propuesta del 18% que a la luz de la inflación reinante nos deja muy atrás de la posibilidad de alcanzar un sueldo digno ante la ola de aumentos en todo sentido desde el costo de la canasta familiar, hasta los brutales tarifazos desde junio de 2016 a la fecha donde 18% que muy chiquito ante aumento que rondaran el 1000% de aumento en algunos servicios para mediados de 2017, Sí 1000 (mil) no sobra ningún cero.
Llegamos al inicio de clases o no inicio en este caso con reuniones convocadas por el gobierno donde solo asisten los gremios docentes, mostrando claramente la intencionalidad de conflicto y provocación del Gobierno de M. E. Vidal.
Llegamos al no inicio con una burda campaña promoviendo “voluntarios docentes” personas que reemplacen a los docentes de paro, dejando de lado toda cuestión de responsabilidad civil, tan tenida en cuenta por nosotros los trabajadores de la educación, poniendo en riesgo la salud mental y física de nuestros alumnos, de nuestros hijos.
En manos de quien los vamos a dejar? Quien evalúa al voluntariado docente? Qué tipo de examen psicofísico le realizaran antes de que pisen un aula o tomen contacto con los Chicos? quien se va a hacer cargo de lo pudiera o pasarle a nustros hijos frente a completos desconocidos voluntarios docentes? la intención de romper el paro docente no se agota en esa maniobra. Se ha intentado poner la figura del Secretario general del SUTEBA, Roberto Baradel, como responsable único del conflicto.
Desconociendo que son varios gremios en un marco de unidad quienes realizan la medida de fuerza y dan sustento a la masividad del paro de no inicio de clases. Y en ese marco de acusaciones es el propio gobierno a nivel provincial y nacional, responsable de las amenazas sufridas por Baradel y su familia. Amenazas de muerte a sus hijos, indicando que será un asesinato impune ya que manejan, gobierno, justicia y medios de comunicación.
La respuesta de los docentes fue la consigna “Esto no es una guerra, es una paritaria” y poniendo por delante, incluso delante de las armas de la policía que rodea cada movilización docente, el guardapolvo blanco, símbolo inviolable e incuestionable de defensa de nuestra educación pública.
Desde nuestra agrupación docente reafirmamos nuestro compromiso de lucha en favor de la educación pública, gratuita y popular.
Reafirmamos nuestra adhesión al paro docente del 6 y 7 de marzo y apoyamos activamente con movilización al paro internacional de mujeres del 8 de marzo.
Repudiamos y denunciamos el intento de poner al frente de un aula a cualquiera que se proponga como voluntario docente, sin la mínima preparación ni acreditando exámenes físicos y psicológicos necesarios como los que realizamos los docentes para poder ejercer nuestra profesión. E instamos al Consejo escolar de Campana a manifestarse en contra de esta medida como lo han hecho ya otros consejos escolares de la provincia, entre ellos Matanza y Ensenada.
Repudiamos las amenazas sufridas por nuestro Secretario General, Roberto Baradel, y nos solidarizamos con él y su familia ante estos hechos, así como hacemos responsable directo al gobierno provincial y nacional ante cualquier acontecimiento que se desprenda de este cobarde accionar del cual ya son responsables.
Exigimos nuestro derecho a paritarias nacionales, y al derecho a huelga contemplado en nuestra constitución nacional, por salarios dignos, por una educación de calidad, por condiciones de trabajo dignas para nosotros y de estudio para nuetros alumnos.
Reafirmamos el plan de acción aprobado por unanimidad en la última asamblea de SUTEBA Campana. Y llamamos a la unidad de todos los docentes, independientemente de a qué sindicato pertenezcan ya que sólo con unidad garantizaremos el ejercicio de nuestra tarea y la defensa de la educación pública.
-Agrupación docente Evelia Murillo Campana-
