Ante la pregunta "¿Por qué juego al fútbol sin ser Lionel Messi?" el guionista Federico Reggiani y el ilustrador y humorista gráfico Max Aguirre crearon "Mi amor, hoy tengo fútbol", un manual de táctica y estrategia del fútbol amateur donde -en clave paródica academicista- reflexionan sobre las vicisitudes del jugador poco hábil, cuarentón y bien argentino.
Por Leticia Pogoriles (Telam)
Dedicado a todos los hombres que juegan una vez por semana con amigos o compañeros de la oficina por gusto, costumbre o porque "faltaba uno para completar", este libro-manual analiza esa "conducta misteriosa" del que se somete al escarnio del movimiento torpe, del que ofrece el triste espectáculo de las piernitas blanquecinas y que se trompea por un penal mal cobrado un jueves cualquiera a las 11 de la noche.
Esta inmensa mayoría que se adentra en un mundo de panzas, cervezas, medias malolientes y arqueros que fuman al pie del arco merecía un libro que los represente, que los decodifique y que ayude a sus mujeres a que los "comprendan" o, por lo menos, "tenerles compasión", dicen sus autores sobre este "homenaje" a los patronos que encarnan día a día el fútbol amateur en todos los rincones del país.
"El fútbol es una gran pirámide darwiniana: el 90 por ciento de los chicos juega, pero hay una cruel selección que empieza con el pan y queso; de eso queda un puñadito que lo logra profesionalmente, entonces el fútbol amateur está a un costado, pasada cierta edad nadie tiene la esperanza de ser descubierto por un técnico que de casualidad mira a un montón de cuarentones en una cancha debajo de la autopista", explica Reggiani.
En esta salidera elegante de la cadena evolutiva, ambos autores desmenuzan tópicos del vox populi nacional como "asado, antes o después"; "el gordo y el arco ¿lugar común o ardid?; "la destreza técnica es inversamente proporcional ¿verdad o dicho popular?"; "fútbol y sexo, dos potencias se saludan" y "el campo de juego: exploración y supervivencia".
"No hablamos de profesional, esto es como un arrabal del fútbol, es un mundo paralelo", dice Aguirre sobre este trabajo a cuatro manos que, en su mayoría se realizó en un ida y vuelta por mail y chat. "El trabajo de campo en el sentido absoluto de la palabra es mío y Federico aportó ideas y le dio el estilo de manual", agrega.
Es que Aguirre es un decidido jugador amateur que practica una vez por semana y organiza cada partido, mientras que Reggiani se define como "un tipo con pies redondos", que le puso la mirada outsider al juego de balompié de cada noche.
Entre los descubrimientos que los autores aportan en esta suerte de tratado ensayístico del juego que apasiona en todo el mundo y que, a la vez, se mide en canchitas barriales e infra autopistas, ambos rescatan "el bovarismo", al que describen como lo que afección que sufre "ese tipo que quiere ser otro que no es él, que se pone la camiseta del Barça y que arma campeonatos".
"Hay una onda futbolista, los pibes se visten como futbolistas, porque es un look ganador, es como un capital simbólico que antes no tenía el fútbol y que ha crecido. Cada vez hay más tipos que llegan a la cancha vestidos así, disfrazados de jugadores", sostiene Aguirre, que lo vincula con el meteórico ascenso del "marketing del fútbol".
"Antes ser futbolista era un morocho que jugaba a la pelota, ahora está bueno copiar la estética. ¿Quién va a imitar a Rojitas, a Orestes Corbata, a Héctor Scotta, Tolo Gallego o Mostaza Merlo? El horror", bromean.
Otro de los hallazgos del libro, editado por Sudamericana, es "la incompatibilidad absoluta entre fútbol y sexo", dice Reggiani: "El tipo vuelve a la casa destrozado, convertido en una piltrafa desagradable, transpirado, molesto, herido en su amor propio y arrancar una relación erótica sentimental con el autoestima baja es un camino al fracaso", agrega.
Precisamente, justo a la hora del amor, "el jugador amateur está corriendo, sudado y enojado". Y mientras la mujer espera "cual Penélope, usted llega a su casa hecho un asco de arenilla y chivo, con un rodilla sangrante y el mal humor de la derrota y con dolor de cintura, porque, convengamos, ya no está en edad", escriben.
En esos momentos, en que el hombre cae desmayado en la cama, los autores dan el batacazo final en esa escena que muchos y muchas vivieron. "¿Vio que usted nunca logró saber qué fue lo que la enamoró a su mujer? Bueno, en esos momentos, ella tampoco puede entenderlo con claridad".
De hecho, el texto está mechado con capítulos de viñetas de Aguirre, autor de la tira diaria "Jim, Jam y el otro", donde una pareja discute y trata de negociar a lo largo del libro una cena romántica vs. un partido impostergable con los muchachos.
Aguirre admite en esta psicología caricaturesca que "el jugador amateur es muy negador y está demostrado cuando lo ves salir a la cancha".
"Hay poco oxígeno, mucha adrenalina, un esfuerzo para el cual el cuerpo ya no está diseñado, pelotas que pican en ángulos sorprendentes. Son momentos de alta dosis de ridiculez", resume.
Entonces, ¿Por qué es tan importante? "Es un gran recreo de la realidad adulta, lo más importante que te puede suceder es meter un gol y sentirte Gardel. Desaparecen los problemas. Es mucho más una actividad social que deportiva", dicen.
Hablar, filosofar y pensar el fútbol ahora "está bien visto". "Si un intelectual no le gusta el fútbol, lo disimula, lo de Borges diciendo `son once tipos atrás de una pelota porque no se compran una para cada uno` está mal visto. Hay un cambio cultural", analiza Reggiani sobre la cultura y el deporte.
Y reconocen: "El fútbol es una actividad sencilla y primitiva y lo que la hace aún más primitiva es permitirse un viso de seriedad". De hecho, consideran que en lo que al fútbol profesional se refiere "hay un trabajo para que suene que hablan de física cuántica, porque en realidad no se podría sostener ni un canal. Un diario deportivo de un mes es como un "Ana Karenina" del ascenso", ironiza Reggiani.
Aunque conviva con esta sobredimensión y solemnidad deportiva, el amateur, según ambos, contribuye al equilibro frente al acelere de la vida moderna. "Peleado con cualquier lógica del mundo, se busca pasar un momento bueno, ni ganar mucho ni perder por mucho. Cuanto más parejo sea, más va a parecer que estamos jugando al fútbol", concluyen.


5 comments
SMS
18 julio, 2020 at 9:02 am
Very good article! We are linking to this particularly great content on our site. Keep up the great writing.
เบอร์สวยมงคล
18 julio, 2020 at 9:01 am
I like this website very much, Its a very nice office to read and incur information.
กรองหน้ากากอนามัย
18 julio, 2020 at 8:59 am
These are actually great ideas in concerning blogging.
ทิชชู่เปียกแอลกอฮอล์
18 julio, 2020 at 8:58 am
Thank you ever so for you article post.
ปั้มไลค์
18 julio, 2020 at 8:58 am
Like!! Thank you for publishing this awesome article.
Comments are closed.