El domingo abrió con una persistente lluvia que con el correr de las horas se hizo torrencial y según los informes meteorológicos el fenómeno persistiría hasta el lunes, anuncio de una posible intensa tormenta de por medio para la tarde.
Y el agua volvió a tomar protagonismo en el Bajo zarateño, crónica de una historia repetida...
"Al terminar la Santa Misa de las 9.30 los parroquianos se encontraron con la imagen de la calles Hipólito Yrigoyen y pasaje Mollo totalmente anegadas", señaló el Padre Lucas Gabriel, cura párroco de la Capilla Stella Maris.
Catorce automóviles, literalmente, se inundaron con hasta más de 10 cm. de agua en el interior, manifestó el Padre y agregó..."siempre esperamos que le encuentren una solución a este problema que es recurrente cada vez que llueve con intensidad".








