La esclavitud en el siglo XXI: trabajo infantil, trata de personas, reducción a la servidumbre
No se trata de un país lejano o de una provincia del interior más profundo.Es aquí muy cerca, casi en nuestra región. Testimonios e imágenes de la granja “La Mimosa 3″ propiedad de “Nuestra Huella S.A.”. La sucursal del infierno entre guano, agroquímicos convertidos en agrotóxicos y esclavitud. El lugar donde murió envenenado Ezequiel Ferreyra de apenas 7 años.

” Este es lugar donde se destapó la olla“, dice Oscar Taboada abriendo la tranquera de la granja “La Mimosa 3″, partido de Pilar, propiedad de “Nuestra Huella S.A.”, una de las principales empresas avícolas del país con setenta establecimientos distribuidos en el norte de la Provincia de Buenos Aires y Córdoba.
Llegar hasta allí no fue un viaje fácil. El camino de pedregullo y tierra parece, después de andar un rato, que se dirige al final de la nada. Campo raso, huellas profundas que deben ser trampas de lodo los días de lluvia, y una sensación de soledad que estremece.
En el medio de esa geografía se encuentra el predio donde la servidumbre es la forma de vida y la trata de personas y el trabajo infantil la moneda de pago.
“Cárcel a los esclavistas. No! al trabajo infantil”
Ese cartel con letras rojas ocupa ahora el lugar que antes tenía el de la empresa prohibiendo la entrada por “bioseguridad“.
“Aquí siempre se trabajó en negro, el único que cobraba en blanco era yo”, señala Taboada mientras nos guía por el sendero que lleva a los galpones de las gallinas. ”Cada galpón estaba a cargo de una familia, igual que el depósito de huevos”, cuenta.
” Y en esa familia tenían que trabajar todos. Padres e hijos de lunes a lunes en una jornada que empezaba a las 5 o 6 de la mañana y terminaba a las 8 o 9 de la noche”, describe y subraya que la paga era solo para el hombre y no superaba lo ochocientos pesos mensuales.
Los chicos, agrega, tenían que empezar con la tarea de recoger huevos de las canastas a partir que podían valerse por sí mismos.
Las siete construcciones que sirven de albergue de las aves son de material, techos de chapas y alambre tejido y de todas sale un olor fétido, que dificulta la respiración.
El interior es peor, la senda que se abre entre una interminable hilera de gallinas en jaulas está tapizado de estiércol, larvas de gusanos, gusanos amarillentos contoneándose en el barro y la atmósfera es lo más parecido a la repugnancia.
“Por aquí andaban los chicos juntando huevos descalzos, pisaban esta mugre y a la empresa no le importaba. Ellos solo querían la producción y que las gallinas estuvieran bien”, se exalta nuestro interlocutor recordando que en una oportunidad María Luz Luace, hija del fundador de la firma, Carlos Luace, e integrante del directorio le dijo: “Acá trabajan todos. Vos, tú mujer y tus hijos, además hay mucha mosca y cuando eso pasa las gallinas se enferman y se mueren, otra cosa no importa“.
Cada galpón tenía un promedio de alojamiento de 15.000 a 18.000 aves. Cada niño cumplía una tarea determinada por su crecimiento.
Los más pequeños comenzaban cuando llegaban a los depósitos donde caían los huevos; los de edad intermedia debían preparar los venenos para las moscas (se utiliza sangre mezclada con agroquímicos) y los mayores fumigaban.
El 16 de abril de 2008, Oscar Taboada realiza una denuncia contra la empresa por trata de personas, trabajo infantil y reducción a la servidumbre ante los Tribunales de Zárate-Campana.
No sé podía más, nos mantenían encerrados como animales, hasta habían electrificado la cerca para que no pudiéramos salir, cuenta el denunciante. Si teníamos un enfermo nos decían que ellos nos mandarían los medicamentos, que era pastillas que por lo general las traía el camionero del transporte. No podíamos ni ir a la sala de primeros auxilios.
El 17 de abril se produce el allanamiento encabezado por el Fiscal Juan José Maraggi y se constata la veracidad de las causas denunciadas, incluida la existencia de agroquímicos letales para la salud.
El laboratorio de Gendarmería Nacional establecería luego de los análisis, que los “medicamentos” suministrados por “Nuestra Huella S.A”, en realidad eran anfetaminas.
La filmación del operativo fue difundida por los medios nacionales pero la Fundación La Alameda, pudo registrar a través de una cámara oculta otros ribetes y la descripción de un pequeño de tan solo 4 años de su labor diaria.
Ese niño era Ezequiel Ferreyra.
A mí me despidieron junto con mi mujer despues de la denuncia pero a ella la tuvieron que reincorporar por vía judicial, acota Taboada y dice que llegó a la “La Mimosa 3″ por el 2005 a partir del comentario de un familiar que trabajaba allí.
Decía que se ganaba bien, que daban vivienda y el trabajo era estable. Uno venía ilusionado y una vez que se estaba aquí recién se tomaba conciencia que esto era una trampa y ya no se podía salir, reseña.
El personal era reclutado por la avícola en el norte del país o entre quienes habían venido de Bolivia o Paraguay.
Siempre buscaban familias numerosas, era la condición esencial. Más mano de obra gratis y mayor vulnerabilidad ante las exigencias de los encargados. Si los despedían ¿adónde ir?. Lejos y sin dinero.
Y nada cambió
El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires multó a “Nuestra Huella S.A.” en un millón de pesos por haber detectado la misma situación en otros 30 establecimientos.
La empresa se comprometió a poner en la legalidad a sus trabajadores y mejorar sus condiciones habitacionales.
Aquí acomodaron un poco las casas en las vivíamos que estaban casi destruidas, en otras granjas quedó todo igual, remarca Taboada.
La causa en los Tribunales Zárate-Campana pasó del Juzgado de Garantías en lo Penal, a cargo de la jueza Graciela Cione, una vez acreditadas las pruebas de los delitos denunciados, a el Juzgado Federal II del Juez Adrián Charvay que ya entendía en otros hechos de trata de personas cometidos por la misma firma
El magistrado la rechazó desestimando lo que su colega habían determinado.
El 12 de octubre de 2011 este juez resuelve sobreseer a Leticia Luace, Alejandra López Camelo y Lucía Peressa, dueñas de “Nuestra Huella S.A.” en el delito de trata de personas.
La Fundación La Alameda se presenta como querellante de las víctimas y apela el sobreseimiento de las imputadas y el rechazo a la nueva causa originada en el Juzgado Penal.
Charvay vuelve a denegarlo por lo que la fundación presenta una queja ante la Cámara Federal de San Martín.
Es indudable y queda demostrado la gran injerencia que existe entre los directivos de la avícola y los poderes locales.
Alejandra López Camelo, presidente de la firma es prima del Intendente de Pilar, Humberto Zuccaro, y cuñada de Jorge Herrera, titular local de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
Sergio Bivort, ex intendente del Partido, fue abogado patrocinante durante varios años.
Tienen todo a su favor y la situación se agravó, señala el trabajador. Con total impunidad gente de UATRE vino a ofrecerme cincuenta mil pesos para que retirara la denuncia, asegura, para agregar que recrudecieron las amenazas.
A una empleada le dijeron en la sala de primeros auxilios que “si seguís jodiendo no vas a ver más a tú hijo”; otra fue golpeada en la calle.
La presencia de Viviana Vallejos, nueva mano derecha de los Luace, endureció más el tema, relata, y lo ejemplifica cuando una compañera cansada de la situación amenazó con hacer una nueva denuncia y recibió como respuesta: denuncia lo que quieras y adonde quieras si total todos comen de nuestra mano.
Ezequiel y la Justicia
Sacar los huevos, remover el guano, reponer el veneno para las moscas, fabricar ese veneno mezclando sangre con agroquímicos. Ezequiel murió por eso y por la misma causa han nacido chicos con malformaciones o tumores y muchas mujeres perdieron sus embarazos, se vuelve a exacerbar Taboada y hay cansancio en su mirada.
Dice que la hija de su compañero Agustín Navarro nació con graves problemas de riñones y que también hubo mayores que se enfermaron y otros no lo soportaron y se suicidaron.
Ángel de Asís tomó veneno de las moscas porque no soportó la muerte de su compañera agotada por el trabajo.
Antes le habían prestado cuatro mil quinientos pesos para el sepelio y tuvo que trabajar un año gratis para devolverlo.
A la empresa nunca le importó lo que nos pasaba a nosotros.
Pero el nombre de Ezequiel Ferreyra es paradigmático en este ámbito.
Muerto de un cáncer cerebral a los 7 años, sus padres habían sido amenazados por “Nuestra Huella S.A.”, si hablaban del tema con los demás.
Los harían penalmente responsables de lo sucedido y les quitarían la tenencia de sus otros hijos, fue la consigna del apriete.
Paralizados por el miedo y la desesperación, la pareja aceptó la extorsión y guardó silencio.
Hoy “La Mimosa 3″, está ocupada por el personal que queda, aunque Taboada enfatiza que no es una toma es una huelga, porque no hay respuestas de ningún lado y encima hace como cuatro meses que no nos pagan.
La medida lleva unos 40 días y en un principio eran 5 los establecimientos pero la presión de la directiva empresarial hizo desistir a cuatro.
Los convencieron con mentiras o diciéndoles que si querían irse que renunciaran y que fueran a buscar el dinero en los cajeros automáticos pero los que lo hicieron se quedaron con las manos vacías. Nunca les depositaron nada y UATRE impugnó las renuncias.
Además, añade, las casas que habitaban fueron derrumbadas con topadoras.
El gerente de “Nuestra Huella”, Fernando Valente, ha tratado de disuadirlos, pero lo único que quiere es la producción que retuvimos, cuenta Taboada y en contrapartida les dejaron de enviar alimento para las gallinas que empiezan a morirse de hambre, convirtiendo el lugar en un foco de infección.
Ya deben ser alrededor de 80.000 las que se murieron y para nosotros es imposible sacarlas a todas por lo que se están pudriendo en las jaulas, aporta la mujer de Taboada que también cuenta que un policía la presionó asegurándole que si no abandonaban la medida corrían el riesgo de “comerse” una causa penal e ir todos presos.
La contribución de La Alameda, el Movimiento Evita de Pilar, el Movimiento de Trabajadores Excluidos y compañeros de granjas de Zárate, les han permitido mantenerse hasta ahora.
La política es clara, quieren cansarnos para que nos vayamos entonces ellos empiezan de nuevo con esclavos nuevos, total los avalan los gobiernos municipales de turno, pero eso no va a pasar, sentencia el trabajador, seguro del camino tomado aún siendo difícil.
Si nos vamos de aquí ganaron ellos y nosotros ¿que hacemos?.
La tarde empieza a caer, la brisa ha girado y ahora está de frente al camino trayendo ese hálito que no solo huele a putrefacción sino a injusticia y exclusión.
El resultado del juego del poderoso sobre el débil.
Aunque ese débil se hace fuerte en la voz de Oscar Taboada reclamando: queremos justicia por los trabajadores y por Ezequiel. En esta granja murió mucha gente y nadie lo pagó. Queremos ver tras las rejas a todos los responsables que tienen nombre y apellido y todos saben quienes son.










En general no emito comentarios ni me prendo en discusiones, pero este tema me puso muy mal. Siempre hubo esclavitud pero ver esto hoy, con el conocimiento científico, las comunicaciones, las condiciones favorables desde la tecnología para que la vida sea más linda, el paulatino derrocamiento de mitos religiosos…., en fin, muchas veces quisiera pertenecer a otra especie.
Gracias por ayudarnos a ver cosas que muchas veces están delante de nuestros ojos y no nos damos cuenta!!
Es así Mario. Los humanos tenemos la curiosa dicotomía de ver y no ver lo que no queremos porque a veces las historias nos “pegan de costado” osea no están dentro del ámbito en que solemos movernos pero no nos damos cuenta que somos animales sociales y por lo tanto, aunque suene a lirismo, esto también debería pegarnos. Y ahí está la función de los comunicadores, mostrar esa otra realidad que esta ahí nomás, a la vuelta de la esquina, aunque no dé réditos económicos y a veces sume algún que otro enemigo. Muchas gracias por el comentario
Una de las cosas que se puede hacer es que las distintas organizaciones se presenten en el SENADO DE LA NACION el dia que el pliego de GONZALEZ CHARVAY es tratado y argumentando lo sucedido más el decreto 222 del año 2003 IMPUGNAN SU DESIGNACION COMO JUEZ FEDERAL, esta primero en la lista, con mucha ayuda, pero sus prueban son tan EVIDENTES que nunca podria ocupar ningun cargo. La Alameda sabe como hacerlo.
Roguemos porque eso suceda. Llegó la hora que la impunidad tenga nombre y apellido y ojalá mucha gente como vos se interese por un tema que nos toca tan de cerca, tengamos hijos o no. Parece que nadie se da cuenta que son ¡CHICOS!. Gracias por tú comentario.
Eriza la piel leer notas de este tenor. Pero enaltece el trabajo del periodismo.
Felicitaciones por tratar un tema tan delicado. A doscientos años de la asamblea del año XIII seguimos presenciando situaciones de esclavitud. Y lamentablemente de esclavitud infantil
Gracias por el concepto y mucho más viniendo de alguien tan identificado con esa problemática aunque dentro de otro marco. Me parece que este sitio, como tantos otros deben servir para esto. Mostrar lo que no se ve y si se ve, hacer que se deje de mirar para otro lado. Tarea primordial del comunicador, misión esencial de quienes intentamos hacer periodismo de verdad.Un fuerte abrazo mío y de mis compañeros de enlacecritico.