DestacadosMiradas hacia el pasado ZarateñoQuinta "La Jovita": origen, historia y testimonios de una sesquicentenaria joya arquitectónica zarateña

Carlos Riedel24 agosto, 2019

Por Arq. Silvia Irene Baccino... Se cumplieron veinte años de la declaratoria de la Quinta Jovita, sede definitiva del Museo Histórico de Zárate, como Monumento Histórico y Patrimonio Cultural de la Provincia de Buenos Aires por Ley 12.333 sancionada el 19 de agosto de 1999. En esta MIRADA HACIA EL PASADO ZARATEÑO se comparten aspectos referidos a su origen e historia y, principalmente, testimonios  de quienes la habitaron a través del tiempo.

Son numerosos los vecinos de Zárate que han posado su mirada ante esta histórica casona de estilo italianizante que, desde hace unos ciento cincuenta años, sobresale en el paisaje urbano de la calle Ituzaingó al 200 y que hoy es uno de los edificios patrimoniales conservados fiel a su estilo arquitectónico y que guarda en su interior gran parte del pasado local ya que, desde 1996, pasó a ser de vivienda familiar en sede definitiva del Museo Histórico de Zárate.

“La Jovita” perteneció a Manuel José de la Torre y Soler quien, sobre terrenos comprados a Josefa Anta de Azcurraín, la edificó hacia 1870 y la bautizó con el nombre de su esposa, Jovita Godoy y Soler. La tradicional casona fue habitada a lo largo de más de un siglo por tres generaciones que supieron conservar las tradiciones y la rica historia familiar vinculada a episodios del pasado local y nacional.

-Don Manuel José de la Torre y Soler (1830 - 1913)-

-Don Manuel José de la Torre y Soler-

En 1987, con la muerte de Manuel José y Ana María Pérez de la Torre, nietos del primer morador, la hermana sobreviviene, Hortensia, pasó al cuidado de su sobrino, el Dr. Joaquin Horacio Leiva Pérez de la Torre, quedando la casa deshabitada durante seis años.

Tras prolongadas gestiones, la propiedad fue finalmente donada a la Municipalidad de Zárate por los herederos Ana Inés y Hernán Horacio Leiva con el expreso fin de constituirse en la sede definitiva del Museo Histórico de Zárate. Dicha donación fue aceptada por el Honorable Concejo Deliberante por Ordenanza Nº 2881, sancionada el 4 de noviembre de 1993.

Se transcribe la Manifestación de voluntad de Hortensia Pérez de la Torre sobre la donación de la Quinta Jovita. Año 1993: “En el día de la fecha, yo Hortensia Pérez de la Torre en pleno dominio de mis facultades mentales, veo con agrado y manifiesto mi total complacencia la decisión de donar el edificio de la casona “La Jovita” ubicada en la calle Ituzaingó 278 partido de Zárate a la Municipalidad del mismo partido. Al tener conocimiento que la donación se efectúa con un objetivo de bien para toda la comunidad e incluso permitirá la conservación del edificio, desearía que se tomen las medidas para asegurarse que la donación cumpla los fines mencionados anterirotmente. Manifiesto mi total aprobación de este proyecto y a fin de que quede constancia de mi parecer es que he redactado la presente en Buenos Aires el día 1º de diciembre de 1993. Hortensia Pérez de la Torre”. Documento V. Historias de Familias. Los del la Torre. La Quinta Jovita. Publicaciones del Museo Histórico Quinta Jovita y el Archivo Histórico de la Municipalidad del Partido de Zárate. Sergio Daniel Robles - Silvia Irene Baccino y otros. Editorial de los Cuatro Vientos. Buenos Aires. Marzo de 2006.

El avanzado estado de deterioro de la vivienda no impidió que desde su traspaso a la órbita municipal se realizaran múltiples actividades culturales que tuvieron por objetivo aunar voluntades para su restauración.

Desde entonces y con la colaboración permanente de la Asociación Amigos del Museo de Zárate, se llevan adelante los trabajos de puesta en valor de este bien cultural que fue declarado Monumento Histórico y Patrimonio Cultural de la Provincia de Buenos Aires por Ley 12.333 sancionada el 19 de agosto de 1999.

Su primer propietario; Manuel José de la Torre (1830 - 1913) era descendiente de tradicionales familias afincadas en la zona. Era hijo de Rufino de la Torre y Haedo y de María Cipriana Soler, hermana del guerrero de la Independencia, Miguel Estanislao. En 1840 debió emigrar con su familia a la Banda Oriental, huyendo de la persecución de Rosas. En 1852 contrajo matrimonio con su prima hermana Jovita Godoy.

Luego de la caída de Rosas y creado el Partido de Zárate (1854) desempeñó diversos cargos: fue el primer Procurador municipal, juez de paz en distintos períodos, Presidente de la Municipalidad, Presidente del Consejo Escolar, Comandante de guardias Nacionales y Comisionado Municipal.

A su muerte, sus hijos y herederos, Carlos María (1862 - 1927) y Ana María Mercedes Jovita (1867 - 1965) realizaron la partición hereditaria correspondiendo la propiedad de la casona a esta última, casada con el salteño Aniceto Arístides Pérez. De esta unión nacieron Ana América (1888 - 1982); Luis Arístides (1890 - 1964); Horacio Belisario (1892 - 1966); Hortensia (1898 - 2002); Manuel José (1899 - 1987) y Ana María Pérez de la Torre (1904 - 1987) siendo la última generación que habitó la vivienda.

-Hortensia Pérez de la Torre (Tene), fallecida a los 104 años de edad en 2002, conjuntamente con sus sobrinos nietos donaron la propiedad con el objeto de ser sede del Museo Histórico de Zárate-

Valor Arquitectónico y paisajístico

Su valor radica en sus aspectos arquitectónicos y paisajísticos y en su excelente emplazamiento cercano a las barrancas. La casa es de planteo simétrico y está espacialmente conformada por la loggia, una sala y un comedor central y las habitaciones dispuestas lateralmente.

Las fachadas, de sobrias líneas italianizantes, tienen un tratamiento uniforme destacándose al frente la loggia, enmarcada por ambas habitaciones. Las pilastras corintias marcan el ritmo vertical de las mismas y las líneas de zócalos y frisos determinan el ordenamiento horizontal rematando toda la composición en una balaustrada, originalmente de terracota.

Sigue a la casa principal un patio posterior, de baldosas rojas, delimitado por las dependencias de servicio, construidas con anchos muros y cubierta de tejas tipo francesa, y el antiguo acceso de carruajes sobre la calle Adolfo Alsina.

-Fachada principal de la quinta “La Jovita” en el año 2006. Entonces se completaron los trabajos de puesta en valor iniciados en el año 1994, luego de ser aceptada la donación con cargo efectuada por la familia Leiva - Pérez de la Torre- Se respetaron los lineamientos italianizantes originales de la histótica casona-

-Fachada principal de la Quinta “La Jovita”: antes y después de su puesta en valor-

Crónicas y testimonios familiares

La permanencia de “La Jovita” a través del tiempo, con el lustre que le dieron sus habitantes, con la carga de la historia de los relatos familiares, con la espesura del follaje circundante sin orden, acentuando aún más el especial clima atemporal que parece envolverla, ha servido de inspiración para las crónicas, poemas y relatos que, a continuación, se comparten:

En la mansión del señor de la Torre

“El Debate”, domingo 17 de abril de 1904. Año IV. Nº 393. Director y propietario Luis Guerci. Redacción y Administración: Justa Lima 12

“Año á año se renuevan las manifesraciones de aprecio hácia el venerado vecino señor Manuel José de la Torre, cada vez que agrega a la cadena de su vida feliz un eslabón más. El 74º aniversario de su natalicio cumplido anteayer ha dado lugar a que cayera sobre su hogar una verdadera lluvia de telegramas, cartas, tarjetas, etc., todas ellas en el mismo sentido: deseos de que se prolongue esa existencia querida y respetada, por muchísimos años años más.

La lluvia de anteayer impidió que el señor de la Torre expresara á sus amistades el agradecimiento que le embargaba, y anoche cumplió su deseo, invitando a todas ellas á su espéndida mansión. La tertulia tenía así doble significado: un obsequio á sus relaciones y la celebración del cumpleaños de la señorita América Pérez de la Torre: su joven, bella e inteligente nieta, la joya de la casa.

Era en verdad, encantadora la aureola que anoche rodeaba al buen viejito, digno de envidia; estaba representado el amor constante fiel sublime, en su apreciable esposa doña Jova; el cariño filial sintetizado en sus hijos, felices también con la dicha del padre; la amistad, pregonada por el gran número de amigos que lo rodeaban…

Una orquesta dirigida por el joven Felipe Sciarretta ejecutó candenciosos bailables, improvisándose la danza que duró hasta altas horas de la noche…

Estaban presentes anoche las familias: de la Torre M. J.; Pérez de la Torre C.; de la Torre E.; de la Torre M.; Angaut; Suárez Rosetti; Noya; Roldán Vergés; Gutiérrez; Bucich; Andrade; etc.”

-Ana América Pérez de la Torre, nieta de Manuel José y de Jovita Godoy. Casada con el general Joaquín Leiva- Una de las salas de Museo está ambientada con retratos y objetos familiares que le pertenecieron-

La lectura de este poema, escrito por Hortensia Pérez de la Torre, brinda una detallada descripción de la arquitectura, ambientacion interior y jardines de la casona familiar:

POEMAS A ITUZAINGO 278 (LA JOVITA)

Casa grande y abierta. Llena de claridad.

Con paredes blanqueadas, que ocultan la edad.

De jardines rodeada, mucha fronda en

Que retiene y respalda la igualdad de la reja.

Palmeras de gran talla, ramaje sin podar

Y algunos bancos blancos para bien descansar.

Después de recoger de la flor olorosa

Las corolas rosadas y las hojas graciosas

Admirar la magnolia con sus pétalos blancos

Con la misma blancura que reflejan los bancos

Y al tomar de la brisa el fresco en la ventana

Dan como pantallazos las hojas de bananos.

Óyese la algaraza de chicos de vereda

Y el rodar de los tejos jugando a la rayuela.

Y se oye allá a lo lejos, subiendo la barranca

Al pescador que ofrece lo que hay en la palanca.

A su portón de fierro, casi gigante

Lo orlan dos ligustros de flor fragante

Desde el que se ve en las noches mirando al río

Pasar llenos de luces, grandes navíos.

En la fila de plátanos que corre al río

Por las tardes calientes con digno broche

Hay como una esperanza cos sus desvíos

En las noches calladas de cuando en cuando

Se oye a lo lejos canes que  están ladrando

Y el cantar de los gallos en las auroras

Y el croar de las ranas madrugadoras.

Espaciosas estancias, blanqueados muros

Pisos de anchos tablones firmes y oscuros

Se piensa largamente sus vestíbulos y salas

En los tiempos distantes en que lució sus galas

Al pensar vagamente como entre sueños

Veo al abuelo alegre con sus pequeños.

Siguiendo hacia adentro por ambos lados

Se llega al patio grande y embaldosado

Evocando el encanto de tiempos idos

Emergen dos aljibes siempre floridos

Con rondana y cadena y sus baldejos

Se fueron las costumbres de tiempos viejos

Corrales de glicinas cruzan el patio

Con sus chorros liláceos cual palio de atrio

Un del pozo que otrora se oye el chirrido

Hoy yace silencioso su ojo dormido,

Porque hoy manos fuertes ya no trabajan

Para vaciar sus aguas, en las tinajas

Con puntilla de fierro, puerta en aletas

Se transporta hacia el patio de las piletas

Que cierra la corrida con depencencias

Despensas y cocinas y menundencias

Corredores de tejas y chimeneas

…….. de jazmines sus azoteas

Luego portón seguido de cerco vivo

Coronados de rosas, verde tupidos

Plácides de la puerta de tapia blanca

Que divide los altos de las barrancas

Romeros, espinillos, laurel y mirlo

Azhares y manzanos, albahaca y guindo

Memorias y recuerdos, penas y gloria

Tiene nuestra casona de vieja historia

Abuelos, hijos nietos todos vivieron

Y bajo el mismo techo bien se quisieron

Que para ser tan vieja es bien airosa

Cante el ave canora, perfume bien la rosa

Mientras en pie se hierga con galanura

Sus viejos muros blancos, cual luz de luna

¡Oh quinta “La Jovita” de las barrancas

Que el Parná te arrulla en espumas blancas

A ti llega el murmullo de los sauzales

Y el cantar de calandrias y de zorzales!

¡Oh quinta “La Jovita” de abuela de nombre

Deja que yo te cante sin que me asombre

Que asi brotan las cosas mas bien sentidas

Corazón para adentro y en él nacidas!

Hortensia Pérez de la Torre - 12 de febrero de 1947

-Escenas de la vida familiar en quinta “La Jovita”-

El libro La Solapa, mis memorias recopila las vivencias de A0na Inés Leiva Maza de Campbel en la quinta “La Jovita” en la que cinco generaciones de esta familia disfrutaron de jugar y pasear por sus jardines como así también del cálido entorno de sus habitantess. Como muy bien lo expresa su autora cada rincón, cada planta, esconde muy gratos momentos en su corazón y, por ello, decidió compartirlos con sus lectores. Se presentan en esta MIRADAS HACIA EL PASADO ZARATEÑO algunas vivencias:

“La casona de Zárate fue siempre el lugar donde se desarrollaban las historias de esta familia tan arraigada a su país, a la politica y a La Solapa. La vida en est lugar estaba atada a costumbres de otra época, como si el tiempo no hubiese pasado…

Esta casa tan querida, La Jovita, fue construida por mi tatarabuelo Manuel José de la Torre en homenaje a su mujer Jovita Godoy y Soler, por eso lleva su nombre.

Fue lugar de grandes reencuentros que han quedado guardados en la historia de nuestro país, Sarmiento, Balbín, Borges, etc.

Allí también han dormido reliquias de próceres que hoy conservo como el mate, el abanico de Saturnina Otálora de Saavedra, hija de quien fuera el fundador de esta familia, Otálor y Larrazábal, adelantado del Alto Perú.”

“Cada lugar de La Jovita tenía su propia historia. ¿Que quiero decir con esto? Bueno, que siempre se contaban historias que habían ocurrido en cada rincón.

Encuentros, charlas, cada una con su propio relato. Uno de ellos fue cuando visitó Borges a mi abuela Mamameca y ambos se quedaron charlando de sus antepasados en común (los Rivero Haedo de Uruguay) en el sillón del salón.

También retengo en mi memoria las veces que sentadas en un banco del jardín, debajo de la añosa magnolia foscata, Tene me relataba hechos de la historia del país en la que mis antepasados tuvieron parte, como la batalla de 3 de Febrero contra Rosass en la que el hermano de mi tatarabuelo, papá viejo, perdió la vida a los 18 años.”

-Escenas de la vida familiar en quinta “La Jovita”-

“Aún retengo en mi memoria olfativa el perfume que se sentía con solo abrir el portón de rejas, o mejor dicho con solamente bajarse del auto en la puerta o acercarse a la entrada. Era una mezcla de aromas con algo de almizcle, jazmín, magnolia foscata (así le llamaban a una planta muy antigua que daba una flor muy perfumada). Mi abuela, bonnemamam, la madre de mi madre, guardaba las flores para luego perfumar sus pañuelos. Ese perfume es algo que siempre retendré no solo en mi nariz sino en mi corazón. ….

Demás está que nombre la variedad de frutales como chirimoya, quinoto, ciruelos y la famosa Pomona y la escribo con mayúscula ya que era puramente una creación suya (de Tene). Era una especie de pomelo enorme, muy carnoso con el que hacía un dulce exquisito!...

Diferentes especies integraban este inmenso jardín, serpenteando por los caminos que recorría a caballo con mi pony, creyéndome una amazona que cruzaba campos para llegar luego a mi pequeña casa de muñecas que en otros tiempos había sido un viejo palomar de palomas mensajeras perteneciente a mi tío Horacio, médico, quien llevó el primer pulmotor a Zárate.”

Finalizando sus memorias Ana Inés expresa: “Ya no queda ninguno de sus habitantes en la vieja casona La Jovita, pero el recuerdo de cada uno sigue deambulando por los interiores de la casa.

Para mi, cada vez que voy es como si la vida en La Jovita fuera un estarse allí pasando…

Cada rincón, sea de la casa o del jardín guarda un recuerdo muy profundo de mis largas estadías.

Hoy, La Jovita es el Museo de Zárate, donado por mi familia para que todo el pueblo y sus visitantes puedan disfrutar de las distintas actividades que allí se realizan….”

A partir de su donación, hace veintitrés años, y ya convertida en sede definitiva del Museo la quinta “La Jovita” continúan siendo el escenario de vivencias y testimonios de nuevas generaciones de zarateños que pueden hoy disfrutar de este Monumento Histórico Provincial que, a lo largo de sus ciento cincuenta años de permanencia, ha atravesado la historia local.

Fuentes consultadas:

Baccino, Silvia I. – Robles, Sergio D. y otros. HISTORIAS DE FAMILIAS. LOS DE LA TORRE. LA QUINTA JOVITA. Editorial de los Cuatro Vientos. Buenos Aires. Marzo de 2006.

Leiva Maza de Campbell, Ana Inés. LA SOLAPA, mis memorias. Editorial de los Cuatro Vientos. Buenos Aires. Marzo de 2006.

Asociación Amigos del Museo de Zárate  Quinta Jovita -  Ituzaingó 278 - Tel. (03487) 422038

amigosmuseozarate@yahoo.com.ar / lajovita@argentina.com.ar

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