DestacadosInvestigaciones - Artículos“Necesitamos terminar con el maltrato animal en Zárate"

Carlos Riedel19 octubre, 2019

Por Marcelo Pastore*... Zárate, provincia de Buenos Aires, año 2019, siglo XXI, el ciudadano común, arriba de su auto, sale a trabajar, a llevar sus hijos al colegio, a hacer los recados del día y se topa con un caballo y lo embiste. ¿Vemos acaso la gravedad de la situación? ¿O seguimos con nuestro día como si nada ya que, a diario, es moneda corriente ver un carro siendo tirado por un caballo y transitando normalmente entre los autos y la locura del tránsito vehícular y peatonal? ¿Cómo puede ser que, como sociedad, estemos tan adormecidos ante determinadas cuestiones? ¿En qué momento y a qué costo seguimos naturalizando prácticas que no lo son en absoluto?.

Que un carro sea tirado por un caballo en el medio de una ciudad o una ruta siquiera, conlleva un riesgo altísimo, no solo para el animal y las personas que lo acarrean, sino también para el resto de los ciudadanos que transitan en sus vehículos.

Al resto de los ciudadanos se les exige el pago de un canon en forma de patente y la contratación de un seguro, por el solo hecho de detentar un vehículo y circular por la vía pública, mientras que la precarización de la tracción, siendo muy floja de papeles, circula normalmente generando caos vehícular y riesgo de accidentes y muerte.

La tracción a sangre, que comprende la actividad informal de recolección de residuos urbanos en la cual interviene un caballo, burro u otros, lleva además una altísima precarización laboral a la cual están sometidos los trabajadores, que terminan muchas veces siendo oprimidos y disminuidos a las condiciones más indignas; trabajo y explotación infantil, ya de esta forma los niños también terminan siendo víctimas de la explotación; animales que son víctimas cotidianas del maltrato al que son expuestos, lacerados, desnutridos, deshidratados, tuertos, rengos, sin herraduras, etc.; falta de educación infantil ya que los niños son potenciales adultos victimarios al aprender el maltrato en edades tempranas; el cuatrerismo ya que la faena equina se alimenta también de la tracción a sangre, tanto legal como clandestina.

El intendente actual ha mirado para otro lado en esta materia, no obstante el reclamo de gran parte de la ciudadanía y de disponer de los medios para procurar sustituir el caballo como medio de tracción.

Fueron incansables las oportunidades en las que se le hicieron peticiones para que atendiera esta cuestión siendo desestimadas, sin más. Parece que el interés del señor intendente no está puesto en lo que respecta a la seguridad vial, mucho menos, en lo atinente a los derechos de los animales.

Esta es una de las grandes deudas de nuestro señor intendente y de nuestro municipio. El trato a nuestros animales no es solamente castrar de vez en cuando, es tener una política pública contra el maltrato y la tenencia responsable.

Tiene que suceder un hecho como el de hoy, en el que un caballo embiste un auto en el corazón de la ciudad, para que se tome nota de ello, para que intervengan las fuerzas policiales, (sin estar dotadas por el municipio de muchas herramientas tampoco, por lo que su accionar es muy limitado) y para que la problemática salga a la luz en los medios. Creemos innecesario llegar a este punto. Esta vez no se cobraron vidas, pero ¿y si la próxima vez si?

Por estas razones, es que una de las propuestas de nuestra plataforma es abarcar esta problemática, tomando los ejemplos exitosos de otros distritos que han logrado erradicar la tracción a sangre, sin perjudicar el trabajo de los recolectores de residuos.

Es falaz decir que se necesita imperiosamente del caballo para llevar a cabo la tarea, ya que vemos distritos, como el de la Ciudad de Buenos Aires, donde la prohibición se cumple y los recolectores pudieron continuar con su labor sin depender de un animal.

Nuestra propuesta consiste en fomentar la sustitución de la tracción a sangre animal por otros medios sustentables tales como tracción motora o eléctrica.

También busca que se procure disponer de un predio que pueda asegurar el destino de los animales objeto de la sustitución para que puedan ser tratados con la dignidad que merecen de acuerdo a sus derechos naturales, alejándolos de cualquier circuito comercial. Para ello haremos un censo de tenedores de caballos forzados a cartonear, creando un registro que indique el estado en el que se encuentran esos caballos y se controle su paradero.

De esta manera, se le permitirá al intendente conocer la cantidad de vehículos con los que debe hacerse para poder sustituir los carros y, fundamentalmente, permitirá conocer el estado de los equinos y evitar que los mismos migren, durante la tramitación del proceso de sustitución vehícular, a otras ciudades linderas que no prohíben la actividad.

Se estima que hay más de 50.000 caballos utilizados a diario para desplazar un carro y en promedio muere uno por día en todo el territorio de la Provincia.

Los caballos viven un verdadero calvario, circulan mal errados o sin herraduras, desnutridos, deshidratados, sin plan sanitario al día, muchos quedan ciegos por los cadenazos, hay yeguas preñadas atadas al carro, patologías óseas.

Está además la cuestión del daño que les causa el sobrepeso por las toneladas de cargas que son forzados a traccionar. Debemos generar conciencia sobre una problemática que es humana, pero que también afecta a los animales.

Consideramos que la ciudad se encuentra con la potestad y la capacidad de liberar a los caballos que se encuentran traccionando a sangre, y esto es a través de la puesta en vigor de una ordenanza, que prohíba absolutamente la tracción a sangre de tiro animal, en todo el distrito, además de establecer la sustitución de los caballos por otra clase de vehículos que no requieran de la esclavitud de un ser vivo.

Para ellos proponemos capacitar y dotar a las fuerzas de seguridad de las herramientas necesarias para hacer frente a un caso, como el presente, de manera que, ante un maltrato animal detectado en la vía pública o la vista de animales en evidente estado de deterioro, los vecinos puedan comunicarse al 911 para atender la situación, sin que genera confrontación entre los conciudadanos, y sin perder de vista la trayectoria que hace el carro con el caballo maltratado.

Y en ese contexto, buscamos que la ordenanza también prevea que en el distrito se instale un campo donde puedan alojarse a los  equinos de forma que sean cuidados correctamente cuando sean rescatados.

Son muchos los ciudadanos que quiere involucrarse frente a estas cuestiones, pero no saben cómo actuar; ahora los vecinos también podrán ser parte de la solución.

De nosotros depende, los animales por sí solos no pueden. Seamos su voz.

*Proteccionista. Candidato a Concejal por Juntos por el Cambio

Nota de la Redacción: Marcelo Pastore se llevó al caballito a su refugio de animales

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