DestacadosMiradas hacia el pasado ZarateñoMás que centenaria, la Quinta "La Azucena" nos cuenta...

Carlos Riedel15 noviembre, 2020
Dillon

Por Arq. Silvia Irene Baccino... El 19 de febrero de 1938 nació en Zárate Raúl de la Torre, cineasta de fama nacional e internacional. Hacia 1970 adquirió la histórica casona de la calle Ituzaingó 202 y las barrancas, a la que rebautizó “La Azucena”, cuya donación con cargo a la Municipalidad de Zárate fue aceptada por la Ordenanza Nº 4011. En esta MIRADA HACIA EL PASADO ZARATEÑO se presentan testimonios, recuerdos y fotografías de quienes a través del tiempo habitaron la casona que, luego de su puesta en valor, será destinada a actividades culturales y constituirá junto al Museo Histórico de Zárate Quinta Jovita otro de los hitos patrimoniales destinados a la difusión de significativos hechos de la memoria tendiendo, de este modo, a afianzar nuestra identidad zarateña.

Localización y características arquitectónicas

La calle Ituzaingó en el tramo comprendido entre las calles Adolfo Alsina y Aristóbulo del Valle constituye en la trama urbana de Zárate un sitio de notables características paisajísticas y arquitectónicas que, a fin de ser preservadas, motivaron la sanción de la Ordenanza Nº 3969/2011 que la declaró Sitio Urbano de Interés Patrimonial.

Ya delineada en la década de 1880, tal como lo testimonia la Traza del Pueblo correspondiente a ese año, se localizan en sus bordes edificios de alto valor patrimonial que constituyen ejemplos únicos en cuanto a su tipología y características formales: “La Quinta Jovita”, emplazamiento del Museo Histórico de Zárate; la sede del “Club Atlético Paraná”, exresidencia de una familia fundacional “Los Otálora” y la casona sita en Ituzaingó Nº 202 que, a partir de las dos últimas décadas del Siglo XX, perteneció al director de cine Raúl de la Torre y que hoy es motivo de esta nueva entrega de MIRADAS HACIA EL PASADO ZARATEÑO.

Si bien no fue posible precisar fecha cierta de edificación como, así tampoco, quien la construyó y/o la habitó inicialmente algunos testimonios orales la sitúan emplazada en el borde de las barrancas en el último tercio del Siglo XIX.

Responde a los lineamientos de la denominada arquitectura italianizante que en la Argentina tuvo su apogeo entre los años 1830 y 1880 y que representó la transición entre el estilo colonial, heredado de las tradiciones española y lusitana, y el academicismo francés que dominaría la arquitectura en el país hasta la década de 1930.

En la actividad residencial el estilo italianizante se aplicó tanto a las clásicas viviendas de disposición lineal con tres patios, heredadas de la tradición romana, como a los entonces recientemente surgidos caserones llamados casas quinta en las afueras de la ciudad de Buenos Aires o en los pueblos bonaerenses, que tuvieron su auge en esas décadas.

Área urbana de Zárate en 1880. Se visualiza la traza de la calle Ituzaingó desde Adolfo Alsina hacia el sector de “El Bajo” y las construcciones existentes en las manzanas adyacentes a la misma, entre ellas la Quinta Jovita

Es una arquitectura que tuvo que ver, tal como su denominación lo indica, con la inmigración italiana y que hizo ciudad consolidando la continuidad urbana; hoy quedan ejemplos aislados porque en general no resistieron los efectos “modernizantes” que surgieron en las últimas décadas del Siglo XX, de los cuales no estuvo exenta Zárate.

Los inmigrantes de Italia vinieron a la Argentina con una imagen de sus pueblos de origen que respondía a conceptos de la arquitectura clásica utilizando en sus obras un repertorio de elementos distintivos. En un corte horizontal se reconocen tres partes: un basamento, un desarrollo y un coronamiento y en el corte vertical se destaca casi siempre, aunque suele haber excepciones, un ritmo marcado por pilastras y las clásicas aberturas verticales.
Como se mencionó, en la mayoría de las ciudades argentinas, con la dinámica de construcción, se perdieron muchos ejemplos, pero a partir de la década de 1990 se generalizaron los trabajos de recuperación y de puesta en valor de casas italianizantes, significativas tanto por su testimonio en la evolución urbana como por las historias y los personajes que en ellas habitaron.

“María Estela” primero, luego “La Azucena” esta quinta constituye un exponente singular de la arquitectura doméstica de lineamientos estilísticos italianizantes en Zárate

Testimonios de quienes la habitaron

• Familia Molina - de la Torre

En relación a los orígenes de la casona de la barranca, la Sra. Celina de la Torre refiere: Lamentablemente la historia de los Molina está bastante acotada…La esposa de Rodolfo Molina (su bisabuelo) era Elina Laprade. No le conozco familiares que haya nombrado mi abuela en vida. Y tampoco sé a qué se dedicaba Rodolfo, salvo que era un hombre muy bien visto en Zárate y de muy buen pasar económico. Esto lo sé porque la familia de Rufino Aristóbulo (mi abuelo) aceptó a mi abuela María Estela Molina de muy buen grado, a pesar de que no era muy común en ellos.

El Lic. Sergio Robles aclara sobre el particular que Rufino Aristóbulo de la Torre, hijo de Rufino y de Carmen Ramos (primo hermano del director de cine de Raúl de la Torre) contrajo matrimonio con María Estela Molina el 7 de marzo de 1923; sus hijos fueron: Rufino Estanislao (1924 - 1984), casado con Julia Elena Bazet (con sucesión); María Estela (1925) casada con Luis Villanueva (con sucesión) y María Hebe (1928).”

Por su parte la señora Celina de la Torre continúa su relato diciendo “Sé que el matrimonio Molina tuvo muchos hijos, pero distintas enfermedades hicieron que sólo sobrevivieran mi abuela (María Estela) y su hermano. Todos los hermanitos murieron en su primera infancia (esto lo sé porque abuela hablaba de ellos con mucha tristeza).

Ante la consulta sobre si el matrimonio Molina - Laprade falleció el mismo día (1º de julio de 1927). Celina acota: “Y sí, el dato de que fallecieron el mismo día es real, y la cuestión fue que Rodolfo estaba ya en su etapa terminal y Elina estaba perfectamente. Pero sin que se sepa la causa Elina falleció poquito antes.”

Consultada sobre los propietarios anteriores solo señala que: “Del dueño anterior no tengo datos.” Y continúa diciendo que “El porqué pasó de ser la casa de los Molina a la casa de los de la Torre se debe a que, ya grande, mi bisabuelo Rufino Eulogio se mudó allí, a lo de su nuera (María Estela Molina) y seguimos yendo toda la familia de la Torre. Cuando abuelo (Rufino Aristóbulo) también se puso mayor se mudó definitivamente y murió allí. Lo acompañó por un buen tiempo su hermana menor, Aída, viuda de Chernicoff, con su hija y nietos, los Olmos.

Con respecto a Raúl, se mudó prácticamente al instante que compró la casa. Él en ese momento todavía viajaba a y de Europa constantemente, pero decidió que la casa fuera su lugar cuando estuviera en la Argentina. Cuando la compró todavía su pareja era Graciela Borges, que vivió allí por un tiempo (yo la conocí en el jardín de la barranca antes de que la vendiéramos).

Concluye su testimonio expresando: Volviendo a mis abuelos, tengo algunas fotos de su casamiento pero me da la impresión que no fue en la casa de la barranca sino en la de los de la Torre, la que quedaba también por Ituzaingó un par de cuadras más adentro (lo que fue en una época "La vieja casona", o algo así). La que sí se casó en la casa de la barranca es mi hermana, pero no recuerdo que haya fotos en las que se vea bien la casa...”

María Estela Molina en dos etapas de su vida

María Estela Molina de de la Torre con su nieta María Estela Villanueva

Rufino Aristóbulo de la Torre en el servicio militar

Rufino Aristóbulo de la Torre y su esposa María Estela Molina con su hijo mayor Rufino Estanislao

Fotos familiares en la casa de la barranca. Refiere Celina de la Torre “Foto de mi padre en el living de la casa leyendo el diario, foto de la galería de atrás y del jardín posterior, etc.

• Raúl Rufino de la Torre

La Sra. María Estela (Matela) Villanueva refiere por su parte que la casa de la barranca “se llamaba María Estela por María Estela Molina de de la Torre, esposa de Rufino Aristóbulo de la Torre (sus abuelos).

Continúa relatando que “Fallecida María Estela la casa continuó habitada por su esposo Rufino, quien ya enfermo requería cuidados a cargo de personal especializado que habitaba en la misma.”

Por fallecimiento de Rufino le sucedieron en el carácter de únicos y universales herederos sus hijos: RUFINO ESTANISLAO, MARÍA ELINA Y MARÍA HEBE de la TORRE y MOLINA (según expresa la Declaratoria de Herederos, abril de 1976).

Matela Villanueva continúa refiriendo que “Rufino Estanislao, que era arquitecto, la reformó toda dentro de su estilo original y quedó muy linda. Los herederos finalmente vendieron la propiedad a Raúl Rufino de la Torre.”

Raúl Rufino de la Torre

En relación a ello en una parte del prólogo que escribió para el libro HISTORIAS DE FAMILIA. Los de la Torre. La quinta Jovita” Raúl de la Torre recordaba a uno de sus primos Yito, también Rufino de la Torre, con las siguientes palabras: “que con sus hermanas me vendió hace más de veinte años la casa de la barranca que habité hasta hace poco, me regaló, además de su cálida amistad, tantas fotos de la familia, que me fueron imponiendo retazos de una historia que estoy muy lejos de conocer completa.”

Galería posterior de “La Azucena”. Década de 2000

Ambientación de “La Azucena” en épocas en que fue habitada por Raúl de la Torre

Esta vivienda, frente al Club Paraná y sobre las barrancas, fue la que Raúl de la Torre bautizó con el nombre de “La Azucena” en homenaje a su madre, Azucena Di Pietro. En ella solía pasar fines de semana y temporadas veraniegas hasta pocos años antes de su muerte

Raúl de la Torre nació en Zárate el 19 de febrero de 1938; sus padres fueron Gerónimo Raúl de la Torre y Azucena Di Pietro y descendía, por parte de su abuela paterna Carmen Ramos, de Gonzalo de Zárate.

Cursó estudios secundarios en el Colegio Nacional de La Plata y de profesorado en la Escuela Nacional de Bellas Artes y en la Academia Superior de Artes Visuales de la ciudad de Buenos Aires, donde obtuvo su formación estética profesional.

Dirigió y además escribió, produjo o coprodujo varias películas de largometraje: JUAN LAMAGLIA Y SRA. (1970); CRÓNICA DE UNA SEÑORA (1971); HEROÍNA (1972); LA REVOLUCIÓN (1973); SOLA (1976); EL INFIERNO TAN TEMIDO (1980); PUBIS ANGELICAL (1982); POBRE MARIPOSA (1986); COLOR ESCONDIDO (1988); FUNES, UN GRAN AMOR (1993); PEPERINA (1995); UN TAL FUNES (Edición 2002); DESARMADERO(2005); CUADROS DE UNA EXPOSICIÓN (su rodaje fue realizado en 2007, pero aún estaba en preparación cuando Raúl de la Torre falleció).

Sus películas participaron en más de veinte festivales cinematográficos internacionales, entre ellos: Cannes, Venecia, Londres, San Francisco, Los Ángeles, Moscú, La Habana y San Sebastián y su trayectoria, según el crítico Adolfo C. Martínez, lo convirtió en uno de los más talentosos directores cinematográficos cuya obra ocupó casi treinta años de la historia del cine nacional.

En su larga actuación profesional dirigió a la mayoría de los actores argentinos más importantes. Graciela Borges, Federico Luppi, Alfredo Alcón, Andrea Del Boca, Pepe Soriano, Nacha Guevara, Luis Brandoni y Alberto de Mendoza son algunos de ellos; así como a grandes actores extranjeros, entre ellos a Gian María Volontè, Bibi Anderson y Fernando Fernán Gómez, de Italia, Suecia y España respectivamente.

Algunas de sus películas y series se basaron en trabajos de destacados autores argentinos y latinoamericanos, tales como Jorge Luis Borges, Juan Carlos Onetti, Manuel Puig y Humberto Costantini. Ha trabajado con importantes músicos, entre ellos: Astor Piazzolla, Lionel Hampton, Ariel Ramírez, Jorge Calandrelli, Susana Rinaldi y Mercedes Sosa, entre otros.

Entre las distinciones personales más importantes, fue elegido como uno de los "Diez Jóvenes Sobresalientes del Año" por la Cámara Junior de Argentina, tuvo muestras y reconocimientos del American Film Institute y la Biblioteca Cinematográfica Nacional de España y fue elegido como uno de las "Cinco Mejores Figuras en la Historia de Cine Argentino" por la Fundación de Konex de Argentina. La Televisión española (TVE) proyectó un ciclo de sus películas, incluidas entrevistas con el director, y el Festival Huelva, España, publicó su biografía y filmografía con textos de Agustín Mathieu.

También, Raúl de la Torre fue considerado como uno de los más importantes directores de films publicitarios contemporáneos. Entre sus trabajos para televisión pueden mencionarse la miniserie "Patagonia se hizo así" como director y productor ejecutivo, con Félix Luna como narrador y "Seis Cuentos de Borges" para la TVE como idea, primer productor y escritor. Intervinieron en la serie como directores, entre otros, Carlos Saura y Pedro Armiñan. En el 2005 realizó “Desarmadero”, con Graciela Borges, Martín Seefeld y Dalma Maradona.

Fue elegido presidente de la Asociación de Productores Cinematográficos Independientes de Argentina durante los periodos de 1976-79 y 1983-85. Fue Director del Fondo Nacional de las Artes, durante el periodo de 1992-96 y fue Presidente y miembro del directorio de la Asociación de Autores y Productores Argentinos (ARPROAR) durante el período 1997/99. Fue, también, miembro de la fundación Art of Being, de California.

Falleció en Buenos Aires el 19 de marzo de 2010; de su matrimonio con Nancy Álvarez tuvo dos hijos: Silvana y Esteban.

La Asociación Amigos del Museo de Zárate lo distinguió como socio honorario en 1996, la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Zárate le rindió un homenaje en marzo de 2009 y ese mismo año la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires le otorgó el título de Personalidad Destacada “al artista Raúl de la Torre, cuya trayectoria como publicista, director, guionista y productor cinematográfico y televisivo lo han hecho merecedor de importantes galardones y reconocimientos nacionales e internacionales en las artes y ciencias visuales.”

Raúl Rufino de la Torre recibiendo su diploma de socio honorario de la Asociación Amigosdel Museo de Zárate. Posan con el homenajeado su prima Graciela Alba Di Pietro y Osvaldo Deprati. En la Quinta Jovita, septiembre de 1996

Raúl Rufino de la Torre y “Quinito” Leiva en la Quinta Jovita, septiembre de 1996

“La Azucena” fue vendida por sus herederos para el desarrollo de un emprendimiento residencial posibilitando la sanción de la Ordenanza Nº 4011/12 la firma de un convenio y la donación con cargo a la Municipalidad de Zárate de la casona patrimonial que, actualmente, se halla en proceso de puesta en valor y será destinada al desarrollo de actividades culturales relacionadas al tango y a testimoniar la trayectoria y la filmografía de Raúl de la Torre.

Fuentes consultadas
• Baccino Silvia Irene y Sorolla María Luisa. “Era una vez… Zárate”. 1997
• Robles Sergio Daniel- Baccino Silvia Irene y otros. HISTORIAS DE FAMILIA. LOS DE LA TORRE. LA QUINTA JOVITA. Editorial de los Cuatro Vientos. Buenos Aires. 2006
• Robles Sergio Daniel. LOS QUE PASARON: GENTES EN LA HISTORIA DE ZÁRATE. Colección: Biografías. Volumen 6. Editorial de los cuatro Vientos. Buenos Aires. Junio de 2018
• Testimonios brindados a la autora por las Sras. Celina de la Torre y María Estela Villanueva

Asociación Amigos del Museo de Zárate Quinta Jovita - Ituzaingó 278 - Tel. (03487) 422038
amigosmuseozarate@yahoo.com.ar / lajovita@argentina.com.ar

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