DestacadosMiradas hacia el pasado ZarateñoInmigración y Arquitectura en Zárate

Carlos Riedel27 abril, 2019

Por Arq. Silvia Irene Baccino... A partir de segunda mitad del Siglo XIX la inmigración -ya sea interna como externa-cobró un rol fundamental en nuestra comunidad al igual que en el resto del país por la mano de obra calificada y no calificada y por los nuevos elementos culturales que las distintas nacionalidades extranjeras aportaron y que impactaron en la sociedad preestablecida y en los estilos arquitectónicos que surgieron a partir de entonces.

CALLE BELGRANO DESDE LA MUNICIPALIDAD

El desenvolvimiento histórico del Partido de Zárate desde la época colonial hasta el presente está identificado con el proceso en el que se fue conformando la Argentina actual y, aún más, integrado al mismo en atención a su ubicación territorial en el área litoral, en la margen derecha de una vía navegable por excelencia como lo es el río Paraná de Las Palmas.

Su crecimiento económico, las transformaciones sociales que éste implica como, así también, su expansión urbana se aceleran a partir de la segunda mitad del Siglo XIX cuando se intensifica la explotación agropecuaria en la región, se instalan establecimientos fabriles (de productos químicos, frigoríficos, papelera, fábrica de alcoholes), barracas y acopiadoras de cereales y se dinamiza la actividad portuaria. Paralelamente el ferrocarril llega a Zárate vinculándolo con el sur de Entre Ríos y la Mesopotamia y con el gran puerto agroexportador que fue Buenos Aires.

En el período señalado el Partido de Zárate -que fue creado como entidad política independiente de Exaltación de la Cruz en 1854- crece demográficamente, se consolida y expande su trama urbana y su arquitectura edilicia tanto en edificios públicos como privados.

En el aspecto demográfico la inmigración -ya sea interna como externa- cobró un rol fundamental por la mano de obra calificada y no calificada y por los nuevos elementos culturales que las distintas nacionalidades extranjeras aportaron y que impactaron en la sociedad preestablecida y en los estilos arquitectónicos que surgieron a partir de entonces.

Los inmigrantes desempeñaron múltiples actividades en la sociedad zarateña y, también, una significativa cantidad de ellos participó de la vida social, cultural y política de la ciudad, formando parte de la bandas de música de la Fábrica de Papel y de la Municipal, de las bibliotecas populares, de los sindicatos y partidos políticos. Sus propias instituciones, las sociedades de socorros mutuos, además de cumplir su función específica de asistencia social, fueron centros de encuentro entre connacionales y los residentes urbanos de las distintas comunidades que integraban nuestra comunidad a principios del Siglo XX.

A. Bissacco y su familia Falconnet en Rosario

En forma previa a hablar de inmigración y arquitectura referiremos algunas cifras censales para, a través de ellas, comprender la magnitud de su número, su origen y trabajo u ocupaciones en las que se emplearon, tomando datos de los Censos 1869 (primer Censo Nacional), 1881, 1890, 1895 y el de 1906 realizado en el Partido de Zárate por Arturo Condomí Alcorta con la colaboración de Gregorio Sockdale y Gregorio de los Santos por encargo de las autoridades municipales.

En el Censo de 1906 que del 32.9% de extranjeros el 56.18% eran hombres. En cuanto a las nacionalidades que componían las comunidades extranjeras eran de variado origen, básicamente europeo: alemanes (0,62), austríacos (1.64), españoles (5.87), franceses (2.40), italianos (17.81), ingleses (1.24), orientales (1.67) y otras con menor número de representantes. Es indudable que la presencia de italianos fue la más importante quedando su impronta cultural claramente reflejada en variados aspectos de la vida zarateña.

Jose Falconnet, los hermanos y la madre en Francia

El mismo Censo de 1906 aporta datos valiosos en cuanto a profesiones y oficios de argentinos y extranjeros evidenciándose, por ejemplo,  que en lo referente a agricultores, comerciantes y mecánicos son más numerosos los foráneos que los nativos. Del mismo modo, en los trabajos manuales los inmigrantes dominan especialidades como los oficios dedicados a la construcción; hay en este rubro 48 albañiles extranjeros contra 11 argentinos, 17 pintores contra 3, 34 herreros contra 8 y 45 carpinteros contra 19. En otras profesiones también dominan extranjeros: mecánicos (87 contra 9), talabartero (9 contra 2), hojalateros (10 contra 0), sastres (28 contra 5)

En materia de jornaleros el Censo marca cifras parejas: 2.811 nativos y 2.812 extranjeros mientras que en el rubro empleados hay más argentinos: 2.659 contra 165 y en el sector comercial los extranjeros superan a los nativos: 265 contra 127.

La presencia de población extranjera trajo aparejada, entre otros aspectos, la adopción de estilos arquitectónicos imperantes en sus países de origen que fusionados con las técnicas y materiales locales iniciaron la transformación edilicia que convirtió a Zárate -a poco tiempo de su creación como Partido- de pequeña aldea a pujante ciudad en coincidencia con el desarrollo económico de la época.

Particular incidencia en la transformación arquitectónica de Zárate puede asignarse a la inmigración inglesa y, fundamentalmente, a la italiana.

La primera está ligada a las inversiones británicas en la Argentina a partir de la industrialización hacia los países periféricos que implicó la incorporación de áreas productivas primarias (materias primas y alimentos), instalaciones de frigoríficos y obras de infraestructura y transporte como el ferrocarril que permitieran agilizar la circulación de bienes exportables al puerto internacional.

En cuanto a la inmigración italiana, su característica masiva y la presencia de maestros albañiles, constructores y artesanos de diversa índole determinaron que la arquitectura italianizante -con sus elementos tipológicos característicos- se generalizara reemplazando a a las construcciones poscoloniales en un período amplio que se extiende desde la década de 1980 hasta los años cuarenta del Siglo XX.

La arquitectura inglesa

En los primeros años del Siglo XX se instaló el Frigorífico “The Smithfield and Argentine Meat Co. L.D.”, en el sector costanero del entonces pueblo de Zárate con frente al río Paraná de Las Palmas, iniciando sus actividades hacia 1905.

FRIGORIFICO SMITHFIELD

Para su puesta en marcha y posterior funcionamiento fue necesario traer de Londres y otros puntos del imperio británico empleados administrativos, técnicos y directivos y, por consiguiente, brindarles el alojamiento adecuado. Por lo tanto, la empresa debió proyectar además de las construcciones fabriles originales -que responden a la denominada tradición funcional inglesa- las viviendas y equipamiento para el personal extranjero.

Diseñaron y construyeron una villa suburbana no integrada a la trama urbana del pueblo, con una clara diferenciación de jerarquías dada por el emplazamiento, la forma de agrupación de las viviendas, su tipología funcional, tipos de acceso y detalles arquitectónicos. Integraban la misma los chalets para directivos y personal jerárquico emplazados en la parte alta con vistas hacia el río y las viviendas para técnicos y empleadas localizados en las barrancas.

El personal sin familia a cargo fue hospedado en una construcción de mayores dimensiones localizada fuera de la villa y denominada el “chalet de los solteros” que, en el último tercio del Siglo XX, fue reciclado como establecimiento educativo habiéndose respetado, en ese entonces, sus características de origen.

Villa SMITHFIELD

Se construyeron además las filas de viviendas para operarios jerarquizados próximas a la plaza y, finalmente, algunos alojamientos para obreros de características funcionales y morfológicas muy simples. Completaban el conjunto los equipamientos destinados a las actividades recreativas y deportivas haciendo su aparición en Zárate el tenis y el golf con sus respectivos clubes.

Cabe señalar, además, que una vida social intensa distinguió a esta comunidad de origen británico que tenía en la Villa Smithfied su enclave privado.

Los chalets, de perímetro libre, estaban rodeados por jardines en los que se mezclaban algunas plantas de la región con especies foráneas y que se prolongaban en el paisaje cultural con que los ingleses acondicionaron el agreste ambiente natural donde se instalaron y que, aún hoy, se disfruta como un verdadero oasis cuyas características merecen ser preservadas.

Villa SMITHFIELD

Este modelo residencial se había implementado ya en el Partido de Zárate en la comunidad autoabastecida que generó la instalación del Frigorífico “Las Palmas”, en 1886 y, luego, en el Frigorífico Anglo existiendo también en el Partido de Campana ejemplos similares derivados de esta actividad industrial que generó barrios exclusivos sin extender su utilización más allá de sus propios límites.

Villa SMITHFIELD

 

LAS PALMAS

LAS PALMAS

Al producirse la decadencia y posterior cierre del Frigorífico Smithfield las viviendas fueron vendidas a particulares iniciándose la puesta en valor de las mismas acondicionándolas a las formas de vida actuales y respetándose, en términos generales, las características arquitectónicas y ambientales de origen. De este modo, se transformó en una zona residencial muy valorada evidenciando, por otra parte, esta experiencia que es posible compatibilizar ejemplos significativos del patrimonio arquitectónico de los zarateños con las demandas funcionales modernas.

Villa SMITHFIELD

La arquitectura italianizante

El lenguaje de esta arquitectura es utilizado en gran parte de las construcciones públicas y privadas realizadas en Zárate en el período que abarca desde los últimos años del Siglo XIX hasta 1940 aproximadamente.

Surge una nueva expresión formal basada en la combinación de elementos clásicos -columnas, pilastras, cornisas, balaustradas, frontis- que remodelan las fachadas poscoloniales que, de este modo, se “modernizan” adaptándose al nuevo gusto de la época.

La situación descripta responde a la influencia y al gusto en materia de construcciones de los inmigrantes italianos y la participación directa de constructores, maestros albañiles y artesanos de esa nacionalidad.

ESQUINA JUSTA LIMA Y CASTELLI

Estas modificaciones afectan sustancialmente las fachadas, no así sus plantas funcionales que responden a la arquitectura poscolonial: los patios que se suceden, las habitaciones rodeando los mismos y el acceso por un zaguán ubicado en el eje de simetría del conjunto con una primera puerta maciza y una segunda con rejas muy trabajadas que conectaba con el primer patio.

Desde las formas más simples la arquitectura italianizante evoluciona hacia una mayor ornamentación que se irá recargando y complejizando en la medida que crece la búsqueda de prestigio social derivado del empuje económico del momento provocado por el auge de establecimientos industriales, el desarrollo del comercio y la actividad portuaria exportadora.

CALLE 19 DE MARZO Y BELGRANO

El profuso ornato se manifiesta en bajorrelieves con motivos antropomorfos, zoomorfos, florales, geométricos abstractos que cubren las partes principales de la fachada: frontis y remates, frisos, dinteles, claves de los arcos, entre otros. Uno de los ejemplos más representativo de la influencia italiana en la arquitectura es el Teatro Coliseo y sede de la Sociedad “Unione Italiana XX Settembre” cuyo proyecto y dirección técnica estuvieron a cargo del Arq. Enrique Macchi y la ejecución de la obra fue adjudicada a los constructores José Piccirilli y Adriano Roncaglia, radicados en Zárate.

A manera de reconocimiento por las ciudades que construyeron Gustavo A Riccio -italiano residente en Argentina entre 1900 y 1927- escribió el siguiente Elogio de los albañiles italianos:

De pie en el andamio, en tanto hacen la casa,

cantan los albañiles que como el pájaro canta

cuando construyen el nido, de pie sobre la rama.

 Cantan los albañiles italianos. Cantando

realizan las proezas heroicas estos bravos

que han llenado la historia de prodigiosos cantos.

 Hacen subir las puntas de agudos rascacielos,

trepan por los andamios y, en lo alto, sienten

ellos que una canción de Italia se les viene al encuentro.

Más líricos que un pájaro son éstos que yo elogio,

el nido que construyen no es su reposo,

el techo que levantan no es para sus retoños…

Ellos cantan haciendo la casa de otros.

TEATRO COLISEO

Pocos ejemplos de la arquitectura doméstica italianizante han llegado sin alteraciones hasta nuestros días. En la mayoría de los casos se vieron afectados por un intento “modernizador” a partir de la década de 1960 que desvirtuó su esencia, no respetándose fachadas originales, modificándose las alturas y las ventanas con aleros que las seccionan por la mitad generándose, de este modo, edificaciones híbridas que no son ni antiguas ni modernas.

PROCESION CALLE BELGRANO

Es decir, que el aporte modernizador de los inmigrantes italianos en los últimos años del Siglo XIX y en los primeros del XX se vio reiterado varias décadas después pero con diferentes resultados.

En el primer caso se logró una imagen urbana homogénea en tipología, alturas y lenguaje expresivo; en el segundo se produjo la destrucción parcial o total de edificios y la degradación del espacio público.

Claro exponente de la situación descripta es la calle Justa Lima de Atucha donde pueden visualizarse, por encima del nivel de aleros y marquesinas, los testimonios de ejemplos italianizantes que, de algún modo, revelan como mudos sobrevivientes un pasado urbano con esplendor.

 

Fuentes bibliográficas

· Censo y Digesto Municipal del Partido de Zárate. 1908

· Inmigración y Arquitectura en Zárate. Ponencia presentada por Arq. Silvia Irene Baccino y Prof. Virginia De Paolo en: MUNICIPIO Y PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO / Primeras Jornadas del Instituto de Preservación del Patrimonio Arquitectónico, Urbano, Rural y Natural. Distrito II y XXI Jornadas del Instituto de Historia de la Arquitectura y del Urbanismo. Campana / junio 30 - julio 31 de 1989

· “Era una vez…Zárate”. Arq. Silvia Baccino / Arq. María Luisa Sorolla. Buenos Aires, julio de 1997

· “Italianos en la Arquitectura Argentina”. Equipo de Producción CEDODAL. Buenos Aires, 2004

 

 Asociación Amigos del Museo de Zárate Quinta Jovita - Ituzaingó 278 - Tel. (03487)422038 amigosmuseozarate@yahoo.com.ar / lajovita@argentina.com.ar

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