DestacadosMiradas hacia el pasado ZarateñoDe Escuelas, Maestros y algo más... (Segunda Parte)

Carlos Riedel7 junio, 2020

Por Arq, Silvia Irene Baccino... Esta MIRADA HACIA EL PASADO ZARATEÑO les acerca un fragmento de la investigación denominada DE MAESTROS, ESCUELAS Y ALGO MÁS…, realizada por Sergio D. Robles, Silvia I. Baccino y María L. Sorolla enmarcada, en el proyecto denominado: COLECCIÓN NUESTRA HISTORIA - Publicaciones del Museo Histórico Quinta Jovita y el Archivo Histórico de la Municipalidad del Partido de Zárate / Estudios sobre la Historia de Zárate. En su versión completa fue publicada en enero de 2008 por la Editorial de los Cuatro Vientos.

http://www.enlacecritico.com/destacados/de-escuelas-maestros-y-algo-mas-primera-parte/

El 16 de agosto de 1905 comenzó a funcionar la Escuela Nº 2 rural inferior mixta en la colonia Atucha a 23 kilómetros de la cabeza del Partido, ubicada en el cuartel V y a dos kilómetros de la estación Atucha. La construcción era de ladrillo y barro con dos habitaciones y la dirección estaba a cargo de Amelia Álvarez de Ihlen (5)

En 1907 comenzó la inscripción en la Escuela Complementaria para los cursos de 5 y 6 grado, y en ese mismo año se creó la Escuela Nº 12 Nocturna de Mujeres, la primera de la provincia de Buenos Aires que impartió instrucción a mujeres obreras analfabetas. (6)

El Censo y Digesto Municipal publicado en 1908 nos brinda información sobre los distintos tipos de establecimientos que funcionaban en el Distrito por aquella época:
• La “Complementaria” de enseñanza superior, cuyos certificados de estudios habilitaban para el ingreso a los establecimientos de instrucción secundaria, normal y especial.
• La escuela de “Adultos”, única en la provincia y fundada por las conducciones fabriles del distrito, cuyos establecimientos industriales utilizan la mano de obra femenina.
• La de “Escalada” a dos cuadras de la estación del Tranway Rural a vapor, fundada en edificio propio sobre terreno donado por el vecino don Manuel Balvidares.
• La de el “Tatú” edificada igualmente sobre terreno donado por Juan Antonio Fernández.
• La “Nº 18” construida sobre tierras que donó Lorenzo Mindurry
• La del “Puente de la Pesquería” en local arrendado
• La del “Campo Aguilar” Nº 15 en edificio propio, obtenida por cesión gratuita del vecino Sixto Aguilar
• La de la “Estación Areco”, cerca del arroyo de igual nombre, en campo cedido por Florencio Atucha
• La “Nº 19” en campos donados por Carlos M. de la Torre al Consejo Escolar para levantar la escuela rural. (7)

Complementando aquella información, el periódico “El Debate” del 5 de marzo de 1908 nos expresa: “Ayer han empezado las clases en las escuelas fiscales del distrito, cuyo número alcanza a veinte, sin contar la complementaria, cuyas clases quedará inauguradas dentro de breves días. A todas ellas han asistido un número bastante regular de alumnos especialmente a los números 1,3,4,5 y 7 que son las situadas en la planta urbana y que dirigen Carmen A. Loureyro, Eladio A. Carranza, Matilde A. de Stockdale, María Luisa Martínez y Benedicta C. de Hernández. Las matrículas para las escuelas de adultos se obtienen en la dirección de las mismas. Estas escuelas funcionan, como el año pasado, en los locales de las escuelas números 1 y 4, en la primera la de hombres y en la segunda la de mujeres. El 9 de marzo comenzó a funcionar en el horario de 12 a 5 de la tarde la escuela complementaria en la escuela Nº 1. El Consejo Escolar por su arte, está dispuesto a tomar medidas enérgicas contra los padres que no cumplan con las disposiciones de la ley de educación. Este año funcionarán 9 escuelas fiscales en edificios propios, algunos de los cuales ha sido recientemente terminados”. (8)

Respecto a los establecimientos públicos de educación media, Zárate no los tuvo hasta 1943. Los existentes eran privados como el Instituto Hispano Argentino que cubría parte de la enseñanza (hasta tercer año) ya que los alumnos que tenían intenciones se continuar sus estudios los debían completar en establecimientos de la ciudad de Buenos Aires. La creación del Colegio Nacional dio respuesta a una necesidad que reclamaban los vecinos. En efecto, el 25 de febrero de 1943 el presidente de la República Ramón S. Castillo firmaba el decreto de creación del Colegio, fruto de largos esfuerzos que se iniciaron en 1936 cuando por iniciativa del entonces diputado provincial Dr. José María Guerci y de los legisladores nacionales Samuel Allperín, Miguel Osorio y Luis Grisolía se presentó el proyecto para su creación. Poco después en junio de 1937 se constituyó una comisión Pro-creación del Colegio Nacional que estuvo integrada por José Maria Guerci, Rafael Roldán Vergés, Pedro Gigena, Mateo S. Olmos, Luis Guerci, Antonio Gallesio, Antonio Gassó, Miguel Bertero, Agustín Melillo, Pedro H. Guerci, Julio Rojas Boerr, Enrique Pécora y otros.

Cuerpo docente del antiguo Colegio Nacional

Promoción del Colegio Nacional de Zárate

Los esfuerzos no fueron en vano, ya que firmado el decreto de creación, se inauguraron sus clases el 21 de mayo de 1943 siendo su primer rector el Dr. Edmundo Guido, secretario Amadeo Tambussi, auxiliar de secretaria Manuel Tapia y el cuerpo de profesores integrado por Pedro Gigena (geografía) Dr. Arturo W. Hotton (inglés), Dra. María Aurelia Tornesse Ballesteros de Guerci (castellano), María Rosa Nadaud (francés), Dra. Amalia Puidarrieux (historia), Alberto Gauthier (historia), Ing. Atilio Pasqualini (matemática), Edith Hotton de Guerci (música), Edith Carlota Ceriotto de González (dibujo) y Sara Eufemia Bou de Vigroux (dibujo lineal). Completaban aquel primer plantel los celadores María Esther Richieri, Inés Cafferata y Jorge A. Olmos y el siempre recordado Pepe Caivano, el portero y …algo más, que en su juventud supo jugar en un equipo de fútbol de la primera división.

5º Año Magisterio, posando en la escalinata de la calle Castelli. 1966.

Llegado Perón a la presidencia, la enseñanza se volcó a una formación más técnica, con la intención de fortalecer la política industrialista del gobierno, por esa razón se crearían en Zárate el Colegio Industrial (1947) y las escuelas de capacitación obrera (1948) y profesional de mujeres (1953), antecedentes de las actuales escuelas técnicas Nº 3 y Nº 2 respectivamente.

2. La escuela: entre las prácticas clientelares y la persecución ideológica

Con bastante frecuencia la escuela pública fue utilizada como campo propicio para prácticas clientelares y persecuciones ideológicas.

Conservadores y radicales utilizaron las designaciones para cargos escolares, con mayor o menor discreción para premiar adhesiones partidarias. Sin embargo, durante la década de 1930 el clima de encono y violencia política en la Provincia de Buenos Aires tuvo sus más graves expresiones en diversos episodios que puede ilustrar la situación en Zárate. Uno de ellos fue el caso del Dr. Washington Desbouts, simpatizante radical, que ejerció el magisterio, primero como maestro y luego como director de escuela, pero en 1934 fue dejado cesante por las autoridades conservadoras.

El periódico socialista “La Voz del Pueblo” se hizo eco de aquella situación, denunciándola en los siguientes términos: “La política en las escuelas- Cesantía del maestro Dr. Washington R. Desbouts. Una cesantía arbitraria a todas luces, ha sido aplicada al maestro de esta ciudad, Dr. Washington R. Desbouts. Después que dicho educacionista fue absuelto en el absurdo sumario “comunista”, los politiqueros locales usaron de todas las influencias para eliminar de las escuelas del Distrito, por simple capricho, a ese maestro, gestionando un pase con el fin de obligarle abandonar el puesto, pues para desempeñar su profesión de escribano debe hacerlo en este Partido y no podría, en consecuencia, concurrir a su puesto en el magisterio de otra ciudad. Esa “habilidad” política de los caudillejos locales, agregada a la falta de escrúpulos demostrada ampliamente en este ya tristemente célebre asunto, tuvo amplia acogida entre las autoridades escolares superiores, prestando éstas su apoyo a los odios políticos locales y a las persecuciones inicuas iniciadas por el Consejo Escolar local, dando lugar a la cesantía de este dignísimo maestro…Fue uno de los fundadores y es actualmente presidente del Círculo Popular de Cultura, nuestra primera institución cultural y biblioteca pública más importante de esta ciudad”. (9)

En marzo de 1937 nuevas cesantías afectaron a otros docentes como Amanda Baroni de Guidi, Celmira Baroni de Aleotti, Juana González Casullo -esposa de W. Desbouts- y Luisa Llerena de Formigoni, quienes se habían negado a firmar la adhesión y “cuota voluntaria” al Partido Conservador. Aunque los reclamos ante la arbitraria medida se reiteraron por diferentes vías, tuvieron que pasar varios años, hasta que se lograra la restitución de los afectados en sus cargos.

El mismo diario “La Prensa” de la ciudad de Buenos Aires se hizo eco de las irregularidades, señalando en sus páginas en agosto de 1943: “Reiteradamente, desde 1936 a 1940, la opinión pública y un gran número de los afectados por los descuentos denunciaron que se había impuesto una contribución forzosa para la caja del partido oficialista…El 13 de marzo de 1937 debimos volver sobre tan desagradable asunto ante la cesantía de 12 inspectores de la Dirección General de Escuelas que no habían accedido a prestar su concurso para la integración del fondo…”. (10)

Durante la primera etapa del gobierno peronista (1946-1955), también fue obligatoria la afiliación al partido oficial, el uso compulsivo de luto que debían llevar docentes y alumnos en ocasión de la muerte de Eva Duarte (1952) y un culto a la figura del presidente y su esposa a través de textos escolares.

Los retratos de Perón y Eva fueron colocados en los recintos educativos, “ambos en lugares de honor y bien visibles, siendo éstos los únicos que deberán ostentar las escuelas, con excepción de los retratos de próceres o de aquellas personas que se hayan distinguido en el magisterio”. (11)

Elisabetta De Lucchi -recibida de maestra en 1926- en una entrevista realizada por Abel Poletti en diciembre de 1999, recordaba las etapas conservadora y peronista con las siguientes palabras: “Me acuerdo de Amanda Baroni de Guidi, la dejaron cesante cuando era gobernador Fresco y nos obligaba a pagar $ 2 para el Partido Conservador y ella se negó, claro, era de familia radical. También cesaron a la mujer de Washington Desbouts, que desde luego eran radicales…Después, cuando el gobierno de Perón teníamos que realizar desagravios; desagravios a Evita y que se yo… era mucho desagravio. Nos obligaron a llevar luto en el guardapolvo cuando ella murió y cuando salíamos ya de la escuela yo, directamente me lo sacaba y llevaba el guardapolvo en la mano”. (12)

Por su parte, María Adela Vallejos (Yaya) en una charla mantenida con el autor poco antes de su muerte, expresó que cuando ingresó como profesora de historia al ex Colegio Nacional en la década de 1950, el entonces director del establecimiento le sugirió afiliarse al Partido Justicialista -él mismo lo había hecho para evitarse problemas- “invitación” que la docente rechazó, respondiendo que no lo haría, porque no quería iniciar su carrera claudicando (a su ideario radical). Poco después fue dejada cesante. (13)

Orealís Fonseca recuerda que, junto con el saludo a la bandera, durante la formación de ingreso a las aulas, se debía leer un fragmento de “La Razón de mi vida” y en el aula las maestras debían explicar los planes quinquenales de gobierno. (14)

Caído el gobierno de Perón en 1955 por un golpe cívico-militar, el gobierno de la Revolución Libertadora trató de “desperonizar” el país, prohibiendo la sola mención del gobierno caído. Nuevas persecuciones se sucedieron a las otras, ahondando los odios entre los argentinos.

Aunque durante las administraciones de Frondizi e Illia se intentó estabilizar las instituciones políticas, desarrollar la economía y afianzar el nivel educativo, los logros conseguidos en esta experiencia pronto se desvanecieron con la irrupción de la dictadura de Onganía primero y la violencia de los años setenta después.

La represión durante el onganiato fue brutal en el ámbito universitario, (“la noche de los bastones largos”) siendo el punto de partida del éxodo de numerosos profesores universitarios y científicos.

La década del 70 no fue más afortunada. Durante la tercera presidencia de Perón y luego bajo el gobierno de “Isabelita” la organización de extrema derecha “Triple A” liderada por el Ministro de Bienestar Social José López Rega preanunció lo que vendría poco después con la dictadura. En 1974 ante amenazas recibidas decidieron abandonar el país las profesoras Delia Piris y Alba Lintridis junto a sus esposos Hugo Gaito y Néstor Insúa, todos ellos con una activa participación en la Biblioteca “José Ingenieros”, institución que nucleaba a jóvenes con ideas de izquierda.

Sin embargo, la dictadura militar superó todo lo imaginable en arbitrariedad, horror y crueldad. A mediados de 1978 la Secretaría de Prensa y Difusión del gobierno de facto de la Provincia de Buenos Aires declaraba la inhabilitación de los docentes que sustentaran ideas de carácter “disociador”, expresando que: “ A efectos de intensificar la reestructuración que se lleva a cabo en el ámbito educativo y hacer extensiva a la enseñanza no oficial el propósito de poner fin a la penetración ideológica subversiva el Poder Ejecutivo bonaerense sancionó y promulgó la ley 9097 suspendiendo transitoriamente artículos del Estatuto del Magisterio y de la Ley de Educación facilitando al Ministerio específico para declarar inhabilitado en el desempeño de la docencia en institutos privados a personal docente y no docente: comprendido en supuestos de igual carácter disociador”. Además, el ministerio de Educación queda facultado para declarar inhabilitados en institutos no oficiales a aquellos agentes dados de baja por aparecer vinculados con actividades subversivas o que mediante pretexto de adhesión a determinadas creencias religiosas menoscabe el respeto y reverencia que se debe a las expresiones de nacionalidad”. (15)

Víctimas de aquella política, entre los años 1978 y 1979 algunos docentes de nuestra localidad fueron dejados cesantes sin causa alguna, entre ellos: Nélida Martínez, (maestra), Jorge Orlandi, (psicólogo), María Adela Vallejos (profesora de historia) e Isabel Hernando de Pelloli (profesora de filosofía y pedagogía).

3. Notas biográficas

Desde la creación de la primera escuela hasta la fecha, muchos son los docentes zarateños cuyos nombres merecen ser recordados por su compromiso y auténtica vocación con la tarea docente. (16)

Los periódicos locales les han dedicado en algunos momentos un espacio especial, como una forma de señalar la importancia que tuvo la educación en la consideración social. La selección aquí incluida es, como toda selección, incompleta. Parte de las reseñas biográficas que aquí se exponen, han sido tomadas de notas publicadas en los periódicos “El Debate” y “La Voz”.

Florestano Andrade
Nació en España. Se radicó en Zárate en 1856 siendo uno de los primeros educadores con que contó el pueblo. Ejerció el magisterio durante muchos años, dirigiendo desde su creación en 1879 la primera escuela rural. Falleció en mayo de 1900. En reconocimiento por su labor, en noviembre de 1911 se le impuso el nombre a una calle.

Beatriz María Arteaga de Ibar (1910-1995)
Nació en Zárate el 23 de febrero de 1910. Hija de Santiago Arteaga y de Valeriana Ezpeleta. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 1 de Zárate y el secundario en el Colegio María Auxiliadora de la ciudad de Buenos Aires, del que egresó como maestra. Ejerció la docencia en las escuelas Nº 1 y Nº 10, dejando en ésta última un inolvidable recuerdo como vicedirectora. En el nivel medio impartió la cátedra de música en el Colegio Sagrada Familia. Fue miembro fundador del Instituto José Manuel Estrada e integró durante muchos años su Consejo de Administración. Entre 1964 y 1991 integró la comisión directiva del Círculo Popular de Cultura. Casada en 1936 con el Dr. Félix Aníbal Ibar, falleció el 8 de abril de 1995.

Beatriz Arteaga de Ibar en el Colegio San Luis. 2 de agosto de 1929

Jacinto Víctor Cavenaghi
Nació en Zárate el 3 de mayo de 1897 siendo hijo de Víctor Cavenaghi y Francisca Brambilla. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 1 de Zárate y los secundarios hasta segundo año en el Colegio Nacional Mariano Moreno de Capital Federal, terminando el bachillerato en el Colegio Nacional de la ciudad de La Plata. Ingresó luego a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales en aquella misma ciudad, recibiéndose de profesor. A poco de recibirse fue nombrado profesor de Historia en la Escuela Normal Mixta de Campana. En Zárate fundó el Instituto Hispano Argentino. En 1930 se desempeñó como comisionado municipal y en 1931 fue nombrado vice-rector del Colegio Nacional de la ciudad de Mendoza, para trasladarse con el mismo cargo al Colegio Nacional de Chivilcoy. Por concurso obtuvo el nombramiento de rector del Colegio Nacional de Adrogué, ejerciéndolo durante trece años. En 1951 fue trasladado a la ciudad de Mercedes (Bs.As.) donde se desempeñó como rector del Colegio Nacional hasta su muerte ocurrida el 4 de junio de 1953.
Su funeral se realizó en Zárate, a la cual acudieron delegaciones de establecimientos escolares de Chivilcoy y de Mercedes. En la Escuela Media Nº 4 (ex Colegio Nacional) se encuentra un busto que perpetua su memoria, donación de la comunidad educativa de la ciudad de Mercedes. (17)

Sara Margarita Demestri (1908-2006)
Hija de Juan Demestri, quien fuera uno de los fundadores de la Cooperativa Eléctrica y su primer presidente. Se recibió de maestra en 1930 en la Escuela Normal de Campana. Pasaban los años y la falta de trabajo de ésta, hizo que, buscando nuevos horizontes, en 1943 se hiciera cargo del 2º grado de la Escuela Nº 8 de Clorinda, localidad formoseña en la frontera paraguaya. Su hermana Ester la acompaña en la empresa. “Abordamos el barco en el puerto de Buenos Aires y partimos con nuestras cosas rumbo a Formosa. La travesía duró tres días”. Clorinda en 1943 “era un pueblito rural con calles de tierra, intransitables en días de lluvia, sin luz eléctrica y el agua de aljibe; la escuelita era una precaria casilla de madera con un salón de adobe. Así era mi aula, tipo rancho, con piso de tierra”. Ella pasó todos los grados, llegando a ser directora con mil alumnos y 30 grados. Se jubiló como directora, pero siguió trabajando en la Escuela de Adultos. Al crearse el primer establecimiento secundario -la Escuela Nacional de Comercio- Sara fue la secretaria. Luego de fallecer su padre, volvió a la casa familiar donde vivían su madre y sus hermanas. En octubre de 1990, la Escuela Nº 492 de Clorinda, fue bautizada con su nombre, en un acto en el que asistió el gobernador Vicente Yoga y el vice Gildo Insfrán, quienes fueron sus alumnos. (18)

Zulima Fontela (1904-1999)
Hija de Manuel Fontela, un gallego de Pontevedra y de Ángela Piccone, descendiente de italianos quien fuera bautizada en el porteño barrio de San Telmo. Ellos tuvieron diez hijos de los cuales tres fueron maestras: Adelina quien ejerció su profesión en la Escuela Nº 1 y fue directora de la Escuela Nº 5, Adonidya, maestra de la Escuela Nº 9 de Lima y de la Escuela Nº 3 y Zulima.
Fontela padre, llegó a Zárate en 1870 como administrador de la estancia del Dr. Ricardo Aldao en los terrenos de Copiapó. Luego se trasladó al pueblo y abrió su comercio de ramos generales en la zona de El Bajo porque “ese era el centro de Zárate en aquella época ya que allí se concentraban fábricas, como la de Alcoholes, la Papelera". Mas tarde la familia se mudó y abrió las puertas de su nuevo comercio en la esquina de Ameghino y Brown. Allí nació y vivió hasta su muerte. Zulima. Realizó sus estudios primarios en la Escuela Nº 1 cuando era su director Pastor Carranza. Recuerda a sus maestras María Luisa Luchillo, Elena Domínguez de Ruiz Moreno y Josefa Díaz de Vázquez. Luego de finalizar sexto grado comenzó sus estudios secundarios en la Escuela Normal de Campana fundada en 1917, que funcionaba en el edificio frente a la Plaza Eduardo Costa (hoy ISFD. Nº 15). Llegar diariamente hasta la escuela de Campana era toda una odisea en los años 20 cuando el único medio de transporte era el ferrocarril. Así relató Zulima aquella aventura diaria de ir a la Escuela Normal. “Salíamos a las 6 de la mañana pues las clases comenzaban a las 8. Con mis compañeras tomábamos un mateo y con él llegábamos hasta la estación del Ferrocarril Mitre. Una vez, en Campana el grupo de estudiantes caminaba hasta la Escuela o, si llovía juntábamos las monedas y tomábamos un coche”. Entre aquellos compañeros, los recuerdos son para Amanda Baroni de Guidi, Elsa Castro de Archirey, Alberto Gauthier, Anastasia Inchausti de Terpín, Enriqueta Bassi de Roldán, Teresa Ferrando de Bonani, Genoveva Poggio de Faure, Juan Fortunato Vega, Pedro Gigena y los campanenses, María Arenaza, Pedro Saavedra y Sara Castilla. Recibida de maestra en 1925, recién obtuvo su primer nombramiento en 1931 debido a las rivalidades políticas donde las designaciones tenían un signo partidario. Comenzó a trabajar en la Escuela Nº 2 donde reemplazó a Orealís Urruty de Fonseca cuando ésta fue designada para la dirección de la Escuela Nº 24 de Villa Angus. Pasó a desempeñarse como secretaria de la institución cuando se creó dicho cargo, permaneciendo en él hasta su jubilación en 1955. Falleció el 14 de julio de 1999. (19)

Anita García Beyro
Nació en Lima el 5 de abril de 1904, siendo miembro de una numerosa familia compuesta por diez hermanos. Sus padres eran españoles: Manuel García Beyró, natural de Muro (La Coruña) y María Josefa Zurutuza, vasca, nacida en Guipúzcoa. García Beyró llegó muy joven a Zárate para trabajar en el almacén de ramos generales conocido por “El Inquieto”de su tío José Fernández Beyró, propietario de una importante fortuna que incluía la residencia familiar ubicada en Chacabuco al 100 (hoy Tiro Federal) y la estancia El Socorro. El padre se ocupó del almacén que Fernández abrió en Lima donde nació Anita. De Lima se trasladaron luego a Teodelina (Provincia de Santa Fe) por un tiempo hasta que regresaron a Zárate. Anita fue enviada pupila a Buenos Aires con la ayuda económica de los Fernández Beyro. Estudió en el Colegio de Hermanas del Espíritu Santo y posteriormente ingresó a sexto grado en la Escuela Nº 1 y al año siguiente ingresó a la Escuela Normal de Campana. “En un breque, ocho chicas íbamos diariamente a la estación del Ferrocarril Mitre donde tomábamos el tren a las 6 de la mañana. Desde la estación de Campana caminábamos hasta la Escuela la cual se abría antes para que ingresen los alumnos de Zárate”. En sus recuerdos se encontraban dos compañeras muy estudiosas Rosa Marlinsky de Garber y María Esther Nuñez y sus profesores los Doctores Martín Becerra quien era “un sabio que nos enseñaba Anatomía e Historia”, Luis de Dominicis y Ventura Cintas y su esposa quien era profesora de Música.
Se recibió de maestra en 1923 ingresando al año siguiente como maestra de la Escuela Nº 5, una escuela humilde de hijos de pescadores a los cuales se mamá ayudaba con zapatillas y guardapolvos. De allí pasó a la Escuela Nº 1. Tuvo compañeras de trabajo excepcionales, recuerda a María Huarte, Teresa Buscaglia, Daisy Favret, Carolina Maldonado de Fernández, Leonor Reignier, Josefa Deprati de Paz, Celina Fox, Anastasia Inchausti, Orfilia Lómez de Cerra, Celmira Domínguez de Bacigalupi, Beatriz Arteaga, Josefa Ventura de Tabocchini, Celmira Baroni de Aleotti, Nilda Sciarretta y a sus directores que recuerda mucho como a Enrique Pécora, Catalina Ibero de Fernández y Teresa Ferrando de Bonani. La docencia la vivió en el aula, con los cuadernos de los alumnos para corregir puntualmente los deberes, sus libros de estudio y los de lectura porque Anita confiesa que le gustaba mucho leer. Jubilada como maestra de grado, nunca llegó a cargo directivo por las alternancias políticas de la época en que le tocó ejercer. (20)

Alberto Nereo Gauthier (1913-1980)
Nació en Zárate el 26 de mayo de 1913. Hijo de Pedro Celestino y de Julia Sívori. Maestro urbano y rural, se recibió de profesor de pedagogía en la Universidad de Buenos Aires. Ejerció la docencia toda su vida. En el nivel medio se desempeñó como regente en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 15 de Campana. Cumplió funciones en la Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires. Miembro fundador de la Sociedad de Escritores de Zárate y miembro de la Comisión Directiva del Círculo Popular de Cultura. Falleció en Zárate el 17 de noviembre de 1980.

Pedro Ramón Gigena
Entre los docentes zarateños que dejaron huella, se encuentra el maestro Pedro Gigena, recordado por su severo sentido de la responsabilidad. Su nombre está estrechamente vinculado al Instituto Hispano Argentino, del que fue director y a la Escuela de Capacitación Obrera (hoy E.E. T. Nº 3) del que fue su profesor y director durante muchos años.
En las palabras de despedida de sus restos pronunciada por varios de sus colegas, el 23 de septiembre de 1972, el diario El Debate recogía lo siguiente: “La obra educacional del Prof. Gigena fue siempre meritoria y positiva, ya que fue un maestro con verdadera vocación”. (21)

Lidia Jáuregui de Eguiguren
Nació el 21 de marzo de 1886 siendo sus padres el vasco Juan Jáuregui y Nemesia Lanza. Poseyendo 5º grado primario, lo máximo que existía en esos días, estudió hasta obtener el título de maestra provincial. En septiembre de 1909 ocupó el cargo de maestra de segundo grado de la Escuela Nº 1 en reemplazo de Camila Graciarena. En 1916 se hizo cargo de la dirección de la Escuela Nº 2, que poseía por entonces dos únicas aulas, trabajando con María Sagasta, Jerónima Azaro y Orealís Urruty de Fonseca. En 1927 se hizo cargo de la dirección de la Escuela Nº 3 acogiéndose a los beneficios jubilatorios en mayo de 1933. (22)

Antonio Sixto Millán Ramos
Hijo de Antonio Millán Ramos y de Isidora Ramos, era descendiente de Gonzalo de Zárate. Maestro desde 1933 en una escuela rural, fue luego director de la Escuela Nº 13 y en 1938 fue el primer director de la Escuela Nº 10. En 1948 pasó a desempeñarse como profesor de la Escuela de Capacitación Obrera y de la Escuela Industrial Nº 1. En 1954 fue inspector de enseñanza. Entre 1940 y 1947 editó la revista “Deporte y Cultura” y fue miembro de Comisión Directiva del Círculo Popular de Cultura. En 1947 fue nombrado secretario del Instituto Nacional Sanmartiniano filial Zárate. Fue corresponsal en Zárate de los diarios La Prensa y Noticias Gráficas. Fue autor de la Primera Guía Comercial e Industrial de Zárate y fue miembro fundador y primer presidente de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires en 1968.

Estefanía Agustina Ragazzo (1934-2001)
Nació en Lima (Zárate) en 1934. Hija de Carlos y de Estefanía Bucovatz. Siendo niña se traslada con su familia a Zárate. En 1958 egresa de la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Plata como profesora de filosofía y pedagogía. En 1966 obtiene el título de licenciada. La mayor parte de su quehacer docente se orientó a la formación de maestros y una franja significativa de esa enseñanza se desarrolló en el antiguo Colegio Nacional (hoy Escuela Media Nº 4) y en el I.S.F.D. Nº 15 de Campana (1984/94) donde dictó las cátedras de Filosofía y Ciencias de la Educación y se desempeñó como regente. Presidió la Sociedad Argentina de Escritores Seccional Nordeste entre 1992 y 1995. Fue autora de varios libros: Reflexiones para un joven maestro (1991), De Anita de la vejez, la ronda y la soledad (1997), Educar hoy (1998) y Meditar es un progreso hacia si mismo (1999).

Esther Lucía Rivera
Nació en la antigua casona de la calle Rómulo Noya 676 -demolida hace pocos años para construir un edificio de departamentos- el 13 de diciembre de 1908, siendo sus padres José Rivera (también nacido en la misma vivienda) y Graciana Arrambide. Estudió en la Escuela Nº 4 recordando a sus maestras Julia Balvidares y Elena Domínguez de Ruiz Moreno. Luego estudió magisterio en la Escuela Normal de Campana siendo sus compañeras Lila Blumenkranz, Sara Demestri y Josefina Jacob de Radavero. En 1928 finalizó sus cuatro años de estudios secundarios y en julio del año siguiente obtuvo el nombramiento para ejercer en el 4º grado en la Escuela Nº 4 “llevaba a los chicos con mayores dificultades en sus estudios a su casa para adelantarlos. Estas horas extras de trabajo -por supuesto que gratuito- les permitía a aquellos alumnos equipararse con el resto de la clase y poder avanzar todos juntos”. (23)

Orealís Urruty (1899-1996)
Nació en Zárate el 5 de marzo de 1899, hija de María Encarnación Martino y Ceferino Urruty, ambos argentinos. Cursó la enseñanza primaria en la Escuela Nº 1. En ese entonces la obligatoriedad era hasta 4º grado, para quienes seguirían estudiando, o así lo decidieran, cursaban 5º y 6º grados en la llamada Escuela Complementaria. Inició sus estudios de magisterio en 1914 en condición de libre, rindiendo los exámenes en la Escuela Normal de Baradero; su preparación la hizo con la docente Sra. de Schesia. En 1916 al crearse en Zárate la Escuela Normal Popular Provincial formó parte de la primera promoción de dicho establecimiento.

Alumnos de la Escuela º1 en el patio del viejo edificio, antes de su demolición en 1943

Siendo aún alumna de la carrera de magisterio, se inició como docente en el año 1915, en la Escuela Nº 2, cobrando medio sueldo hasta que obtuviera su título. En 1920 contrajo matrimonio con José Fonseca. En septiembre de 1931 fue nombrada directora de la recién creada Escuela Nº 24, que funcionaba solo con primer grado hasta el año siguiente que se creó el 2º grado a cargo de la Srita. Santantonín.
En marzo de 1933 sucedió a Lidia Jáuregui de Eguiguren (que había sido su directora en la Escuela Nº 2) como directora de la Escuela Nº 3, que solo contaba hasta 4º grado. Obtuvo su jubilación el 5 de julio de 1942, siendo reemplazada por Carolina Vago de Rolón. Publicó notas literarias y comentarios a los que llamó “Cartas de una vieja maestra” en los periódicos locales. Falleció el 31 de marzo de 1996. (24)

La Casa del Docente

Desde hace pocos años, los docentes concretaron un viejo anhelo: la de tener su propia casa. La Casa del Docente fue fundada el 29 de marzo de 2001 gracias a la generosidad de la señora Edith Aiello, quien donó el edificio y mobiliario en memoria de su hija secuestrada y desaparecida durante la última dictadura militar.

Su primera presidente y miembro fundador fue Alicia Bochino.

Los objetivos principales que movieron a su creación fueron los de reunir a los docentes de todas las ramas y niveles para realizar actividades sociales y culturales y brindar asistencia comunitaria ayudando a los docentes mayores de edad. En su sede, ubicada en la calle Quirno 793, funciona además una la biblioteca que lleva el nombre de “Estefanía Ragazzo”.

Alumnos 5º Grado B de la Escuela Nº 10

Alumnos de 4º Grado. Año 1923

Alumnos de la la Escuela Nº 6. Octubre de 1965

CITAS:

(1) ROBLES, Sergio D: “Historia de Zárate, desde sus orígenes hasta el año 2000” Bs. As. De los Cuatro Vientos Editorial, 2005
(2) BOTTA, Vicente Raúl: “Historia de Zárate 1689-1909”. La Plata. Publicaciones del Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, 1948. pg. 178
(3) ROBLES, Sergio D. “Sarmiento en Zárate”. Bs. As. De los Cuatro Vientos Editorial, 2003, pg. 21 y 22.
(4) EL DEBATE, 20 de abril de1905 año V Nº 492
(5) EL DEBATE, 13 de julio de 1905. Año VI. Nº 515
(6) BOTTA, Vicente Raúl .Ob. cit pag. 186
(7) CENSO Y DIGESTO MUNICIPAL, La Plata, Municipalidad de Zárate, 1908, pg. 53.
(8) EL DEBATE, 5 de marzo de 1908.
(9) LA VOZ DEL PUEBLO, 15 de enero de 1934 Año II Nº 52, pg. 1
(10) ROBLES, Sergio D., Ob. cit. pg. 186.
(11) EL DEBATE, 5 de agosto de 1952. Año XLVII Nº 8456
(12) LA VOZ, 1º de diciembre de 1999.
(13) TESTIMONIO de María Adela Vallejos al autor.
(14) TESTIMONIO de la Sra. Orealís Fonseca al autor (16 de agosto de 2007).
(15) ROBLES, S. ob. cit. pg. 252
(16) Entre los antiguos maestros del pueblo podemos citar a Félix Necchi, Carlos Badell, Justo Abal, Clemente Daveredes, Juan Rossi, Juan Paiz, Antonio Seara, Porfirio Rodríguez, Martín Donato, José Cassagne, Enrique Itharte, Faustino Palavecino, Juan Gogorza, Eugenio de la Peña, Heraclio Farias, Eladio Carranza, Noe Taborda, José Herrero, V. M. Rastellini, Blanca Gómez, Petrona Piccione, Luisa Garibaldi, Benedicta Cuesta, Josefa Díaz, Josefina Baqué, Luisa G. de Boerr, Juana Cané, Elvira Mújica, Camila Graciarena, Carolina Vago de Rolón, Laurinda Roggiero, Carmen Loureiro, Zulema Jáuregui, Josefa Andrade, Lidia Jáuregui, Sara Gil, Adelina Fontela, Isabel Gil Rodríguez, Enriqueta Abal de Lasaga., Carmen Itharte, Josefa Seguer, Vicente Larrouturou, Sara Crous, Laura Domínguez, Alicia González de Tambussi, María Luisa Luchillo de Butri, Beatriz Magallanes, Catalina Inda de Castro, Orealís Urruty, Luisa Malchiori de Ponsa, Clara Ponsa, Zulema Arispe, Adela Zazzali, Agripina Heredia, Leonor Reignier y María Huarte.
(17) Datos proporcionados por la Sra. Graciela Alba Di Pietro al autor.
(18) EL DEBATE, 26 de abril de 1998
(19) LA VOZ, 18 de abril de 1995.
(20) LA VOZ, 2 de mayo de 1995
(22) EL DEBATE, 14 de marzo de 1971
(23) LA VOZ, 8 de agosto de 1995
(24) Información aportada por su hija Orealís Fonseca
(25) Durante la gestión del diputado provincial Ricardo Ferreira se crearon los jardines de infantes 909, 910, 911, 912, 913, 914 y 915. FERREYRA, Ricardo: “Los Jardines de la Vida y otras gestiones”, 2004.

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