ColumnistasEl “síndrome de burn out”, el mobbing y el ataque de pánico, pueden derribar un avión.

Jorge Collado29 marzo, 2015
Dillon

A propósito de la patología del copiloto del avión de Germanwings que se precipitó causando la muerte de 150 personas.

 Sindrome-burnout

La noticia dice que: “Andreas Lubitz de 28 años, nacido en la localidad alemana de Montabaur, copiloto del avión de Germanwings que se precipitó con 150 personas a bordo en los Alpes franceses, estaba solo en la cabina y activó los botones para accionar la caída del avión, advirtió hoy la fiscalía de Marsella, reforzando la teoría de que la tragedia aérea en Los Alpes se trató de un suicidio”.

Le ex novia de Lubitz, afirma que estaba deprimido y que sufría del síndrome de Burn out. También se dijo que la empresa Lufthansa ignoraba la enfermedad de su empleado.

Tragedia

Justificativo Teórico

La gran competitividad e inseguridad laboral así como las exigencias del medio, los cambios trascendentales en los enfoques de la vida y las costumbres, condicionan un ritmo vertiginoso, que genera angustia, agotamiento emocional, trastornos en los ritmos de alimentación, en la actividad física y en el descanso, dolencias físicas, psíquicas y factores de riesgo en la salud, lo que termina “quemando” literalmente la psiquis del sujeto que no puede escapar de este ritmo de vida que propone la cultura actual.

Generalmente empezamos encontrando en los trabajadores algunos síntomas que las empresas y los sindicaros debieran atender para no llegar a la pérdida del recurso humano. Ellos son: el agotamiento emocional que se define como cansancio y fatiga física, psíquica o como una combinación de ambos. Es la sensación de no poder dar más de sí mismo a los demás.

La despersonalización, es la segunda dimensión y se entiende como el desarrollo de sentimientos, actitudes, y respuestas negativas, distantes y frías hacia otras personas, especialmente hacia los clientes, compañeros, usuarios, etc.

Se acompaña de un incremento en la irritabilidad y una pérdida de motivación. El sujeto trata de distanciarse no sólo de las personas destinatarias de su trabajo sino también de los miembros del equipo con los que trabaja, mostrándose cínico, irritable, irónico e incluso utilizando a veces etiquetas despectivas para referirse a los usuarios o clientes, tratando de hacerles culpables de sus frustraciones y descenso del rendimiento laboral.

Y por último el sentimiento de bajo logro o realización profesional y/o personal. Surge cuando se verifica que las demandas que se le hacen exceden su capacidad para atenderlas de forma competente. Supone respuestas negativas hacia uno mismo y hacia su trabajo, evitación de las relaciones personales y profesionales, bajo rendimiento laboral, incapacidad para soportar la presión y una baja autoestima.

La falta de logro personal en el trabajo se caracteriza por una dolorosa desilusión y fracaso al darle sentido a la actividad laboral. Se experimentan sentimientos de fracaso personal (falta de competencia, de esfuerzo o conocimientos), carencias de expectativas y horizontes en el trabajo y una insatisfacción generalizada. Como consecuencia se da la impuntualidad, la evitación del trabajo, el ausentismo y el abandono de la profesión, son síntomas habituales y típicos de algunas patologías laborales.

Existen al menos tres formas identificadas de agotamiento o estrés laboral, ellas son, el “síndrome de burn out”, el “mobbing” y la “crisis adaptativa de angustia”. Estas patologías laborales y las problemáticas personales, como la historia y la coyuntura del sujeto víctima, son las que generan un mal clima laboral y por ende la sintomatología expuesta.

Es decir tenemos por un lado las problemáticas del sujeto y por otro las características de las empresas que buscan un mayor rendimiento productivo.

El síndrome de burn out (sujeto quemado), conocido también como síndrome de agotamiento laboral o fatiga laboral crónica, es un padecimiento que, a grandes rasgos, consiste en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.

Este síndrome es mencionado  en la clasificación internacional de enfermedades asociado a problemas relacionados con el manejo de las dificultades de la vida y específicamente como una forma de enfermedad mental relacionada con la problemática laboral.

Así podemos distinguir las tres etapas que comentábamos al principio de la presentación, es decir:

1— El agotamiento emocional: es el elemento central del síndrome y se caracteriza por una sensación creciente de agotamiento en el trabajo. Este agotamiento causa sensación de desesperanza. El sujeto desarrolla así una actitud impersonal, deshumanización de las relaciones hacia las personas y miembros del equipo, disminuyendo su compromiso laboral. De esta forma intenta aliviar sus tensiones y trata de adaptarse a la situación.

2— La despersonalización: la falta de iniciativa laboral, con ausentismos y desganos. Tiene actitudes de aislamiento con tono pesimista y negativo, que va adoptando el sujeto y que surgen para protegerse de agotamiento. Esta despersonalización no sólo afecta a las personas que lo padecen, sino a quienes estos comienzan a maltratar.

3— La falta de realización personal: sentir que las demandas laborales exceden su capacidad, se encuentra insatisfecho con sus logros profesionales, una sensación de impotencia.

La fatiga, fluctuaciones del estado de ánimo, decepción, aislamiento, apatía y pérdida de interés, perturbaciones del sueño, irritabilidad, dolores frecuentes de cabeza y espalda, desórdenes digestivos, disminución del deseo sexual y estrés son algunas de los síntomas que nos pueden ayudar en el diagnóstico.

De no tratarse el estrés crónico contribuye a la hipertensión, problemas cardíacos, cuadros psicosomáticos y depresión.

Por otro lado tenemos los síntomas que se expresan a través del Mobbing, es decir de sujetos que sienten acoso laboral donde claramente podemos encontrar quejas que tienen su expresión a través de distintas claves que nos permiten identificarlo.

Las quejas frecuentes son:

1. Mi superior se niega a comunicar, hablar o reunirse conmigo.

2. Me ignoran, me excluyen, o me hacen el vacío, fingen no verme, no me devuelven el saludo, o me hacen "invisible".

3. Me gritan, o elevan la voz con la intención de intimidarme.

4. Me interrumpen constantemente impidiendo expresarme.

5. Prohíben a mis compañeros o colegas hablar conmigo.

6. Inventan y difunden rumores y calumnias acerca de mí de manera malintencionada.

7. Minusvaloran y echan por tierra mi trabajo sistemáticamente no importa lo que haga.

8. Me acusan injustificadamente o falsamente de incumplimientos, errores, o fallos, inconcretos y difusos que no tienen consistencia ni entidad real.

9. Me atribuyen malintencionadamente conductas ilícitas o anti éticas contra la empresa o los clientes para perjudicar mi imagen y reputación.

10. Recibo críticas y reproches por cualquier cosa que haga o decisión que tome en mi trabajo con vistas a paralizarme y desestabilizarme.

11. Se amplifican y dramatizan de manera malintencionada pequeños errores o nimiedades para alterarme.

12. Me amenazan con usar instrumentos disciplinarios (rescisión de contrato, no renovación, expediente disciplinario, despido, traslados forzosos, etc.)

13. Desvalorizan mi esfuerzo profesional, restándole su valor, o atribuyéndolo a otros factores.

14. Intentan persistentemente desmoralizarme mediante todo tipo de artimañas.

15. Utilizan de manera malintencionada varias estratagemas para hacerme incurrir en errores profesionales y después acusarme de ellos.

16. Controlan, supervisan o monitorizan mi trabajo de forma malintencionada para intentar encontrar algún error en mi trabajo.

17. Evalúan mi trabajo y desempeño sistemáticamente de forma negativa de manera inequitativa o sesgada.

18. Me dejan sin ningún trabajo que hacer, ni siquiera a iniciativa propia, y luego me acusan de no hacer nada.

19. Me asignan sin cesar nuevas tareas o trabajos, sin dejar que termine los anteriores, y me acusan de no terminar nada.

20. Me asignan tareas o trabajos absurdos o sin sentido.

21. Me asignan tareas o trabajos por debajo de mi capacidad profesional o mis competencias para humillarme o agobiarme.

22. Me fuerzan a realizar trabajos que van contra mis principios, o mi ética, para forzar mi criterio ético.

23. Me asignan tareas rutinarias o sin valor o interés alguno.

24. Me asignan tareas que ponen en peligro mi integridad física o mi salud.

25. Me impiden que adopte las medidas de seguridad necesarias para realizar mi trabajo.

26. Se me ocasionan gastos con intención de perjudicarme económicamente.

27. Me humillan, desprecian o minusvaloran en público ante otros colegas o ante terceros.

28. Intentan aislarme de mis compañeros dándome trabajos o tareas que me  alejan físicamente de ellos.

29. Distorsionan malintencionadamente lo que digo o hago en mi trabajo.

30. Se intenta hacerme perder mis cabales.

31. Envenenan a la gente a mi alrededor contándole todo tipo de calumnias o falsedades, poniéndolas en contra mía de manera malintencionada

32. Hacen burla de mí o bromas intentando ridiculizar mi forma de hablar, de  andar, o me ponen motes.

33. Recibo feroces e injustas críticas o burlas acerca de aspectos de mi vida personal.

34. Recibo amenazas verbales o mediante gestos intimidatorios.

35. Recibo amenazas por escrito o por teléfono en mi domicilio.

36. Me intimidan.

37. Se hacen bromas inapropiadas y crueles acerca de mí.

38. Me privan de información imprescindible y necesaria para hacer mi trabajo.

39. Limitan malintencionadamente mi acceso a promociones, ascensos, cursos de formación o de capacitación para perjudicarme.

40. Me asignan plazos de ejecución o cargas de trabajo irrazonables e inusuales.

41. Modifican mis responsabilidades o mis cometidos sin comunicármelo.

42. Me lanzan insinuaciones o proposiciones sexuales directas o indirectas.

Claramente volvemos sobre los mismos conceptos y encontramos sujetos con: agotamiento emocional, despersonalización y sentimiento de falta de realización personal.

Y finalmente tenemos la “crisis adaptativa de angustia” que es producida tanto por el mobbing como por el síndrome de burn out. Que es diagnosticada por la psiquiatría clásica como “Ataque de pánico”. Cuando el sujeto ya no puede adaptarse a la situación de estrés y comienza haciendo síntomas característicos físicas y psicológicas de esta patología como son: la elevación de la frecuencia cardiaca, presión arterial, palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, falta de aliento, opresión en el pecho, mareos, miedo a perder el control, contracturas, cefaleas, bruxismo que conllevan a que el sujeto no pueda asistir a cumplir con sus tareas laborales ya que en contacto con ellas entra en pánico.

En estas tres patologías se justifican los ausentismos, enfermedades frecuentes suelen estar ligadas a problemas cardíacos, intestinales, alergias, cuadros psicosomáticos y depresión entre las más frecuentes.

Esquema de trabajo

Por lo expuesto y considerando la necesidad de actuar preventivamente con la población en riesgo y también con las víctimas de estas patologías proponemos el siguiente esquema de trabajo:

Por un lado debemos distinguir la población en riesgo, es decir aquellos sectores de la empresa que generan más estrés porque se espera mayor rendimiento, porque se trabaja bajo presión de producción o porque se espera de ellos las soluciones que permitan el crecimiento de la empresa.

No todas las personas reaccionan igual y para muchos la exigencia suele ser motivadora o en algún momento de su historia laboral encuentra motivación en la exigencia pero tarde o temprano cuando se transforma en rutina, la exigencia suele generar este tipo de patologías.

Cuando identificamos la población en riesgo se produce la evaluación personalizada de los trabajadores que pueden ser afectados al programa, esa evaluación es realizada por un grupo interdisciplinario de psicólogos, coordinadores de grupo y asistentes sociales especialistas en estas problemáticas.

En una segunda instancia se los incluye en grupos operativos que trabajan para lograr e incentivar una adaptación permanente desde el concepto de alineación estratégica para que el trabajador encuentre felicidad y motivación en su tarea, mejore su autoestima, se sienta útil a la empresa y se desarrolle personalmente en forma exitosa.

Por otro lado tenemos los sujetos que ya están sufriendo estas patologías y con ellos el trabajo es más bien terapéutico, donde se hace una evaluación diagnóstica y luego se los incluye en grupos operativos terapéuticos a cargo especialistas tanto en lo psicopatológico como en la reinserción grupal del trabajador afectado.

Siempre el trabajo tanto en el grupo de prevención  como en el grupo afectado tendrá como parámetros:

Trabajar mejor en vez de más; realizar pequeños cambios que pueden hacer el trabajo menos estresante y más eficiente.

Establecer objetivos realistas, teniendo en cuenta nuestra capacidad y nuestras limitaciones.

Realizar lo mismo de forma diferente, intentar huir de la rutina, ya que esto proporciona psicológicamente un mayor sentido de autonomía y de libertad personal.

Tomar las cosas con más distancia, ya que el agotamiento emocional aumenta cuando se implica demasiado con la gente.

Procurar no llevarse el trabajo a casa, y "desenchufarse" de los temas laborales.

Acentuar los aspectos positivos. Pensar en los éxitos y gratificaciones personales que obtenemos de nuestro trabajo, así contrarrestaremos las frustraciones y los fracasos.

Trabajar en los problemas personales linderos al trabajo que pueden afectar al sujeto, en la mayoría de los casos de agotamiento profesional, para lograr un buen apoyo familiar, ya que constituye una ayuda en la reducción de la tensión emocional.

Es sumamente importante darles herramientas para analizar las propias reacciones, reconocer los propios límites y aprender de los errores, ya que esto será un paso hacia el crecimiento personal.

También es importante identificar cuáles son factores que generan tensión y tratarlos para reducirlos.

 

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