La ciencia ya sigue los pasos del ciervo del Delta vía satélite

Carlos Riedel5 enero, 2016

A punto de terminar el 2015, en el núcleo forestal del Bajo Delta, miembros del Proyecto Pantano lograron capturar
y colocarle un collar satelital a un macho de ciervo de los pantanos por primera vez en toda Sudamérica.

Ciervo Pantano

Se trata del hito inicial de un proceso que permitirá seguir en tiempo real los desplazamientos de diez ejemplares adultos por la intrincada geografía isleña y así obtener una información clave para la conservación de la especie en
la región: sus patrones de movimiento y el uso que hace de los distintos ambientes (en especial, de las forestaciones
de álamo y sauce).

El collar comenzó a emitir exitosamente poco después de que se liberara al ciervo. Está programado para enviar
entre 12 y 16 localizaciones diarias, determinadas por el GPS que lleva incorporado. Una constelación de satélites
las hace llegar hasta la computadora de los científicos del Proyecto Pantano en forma de coordenadas para que,
valiéndose de programas geoinformáticos, puedan mapear con precisión los desplazamientos del animal.

La captura, a cargo del equipo veterinario del Proyecto Pantano –integrado por profesionales de la Fundación
Temaiken y el CONICET–, fue supervisada por veedores del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible
de la provincia de Buenos Aires (OPDS) y contó con el apoyo logístico de la Estación Experimental Agropecuaria
Delta del INTA, la Reserva Natural Otamendi (APN) y la empresa foresto-ganadera Caaby SA.

Ciervo Pantano

A través de este y otros estudios científicos (genética, distribución y ecología nutricional), el Proyecto Pantano se propone conciliar la producción forestal con la conservación del ciervo de los pantanos en el Delta del Paraná. De la iniciativa, liderada por investigadores del CONICET y el INTA, también participan expertos de la Universidad de California, el Instituto de Biología Subtropical y la Asociación para la Conservación de la Naturaleza.

Su financiamiento corre por cuenta de un Fondo para la Conservación Global (GEF), que administra el Banco Mundial
y ejecuta en la Argentina la Unidad para el Cambio Rural del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la
Nación.